Muchos comparten profesión, otros simplemente se ven obligados a trabajar juntos por exigencias del guión. Cada vez son más las parejas de celebrities que comparten algo más que intensas jornadas laborales, y a las que parece que no les va nada mal eso de mezclar la vida personal con la laboral. Famosos como Brad Pitt y Angelina Jolie, Jennifer López y Marc Anthony o Penélope Cruz y Javier Bardem, saben lo que es saborear juntos el éxito, pero no todos han tenido esa suerte...
Según las encuestas, el 13% de las personas encuentra el amor en su lugar de trabajo, y, al menos la mitad, ha tenido algún romance o lío con algún compañero. Con estos datos no es de extrañar que el panorama del famoseo se llene cada día de más parejas que compaginan amor y trabajo a partes iguales.
A algunos les llegó el amor entre toma y toma, conciertos o desfiles, y a otros simplemente les unió el destino y, por circunstancias de la vida, se han visto abocados a trabajar juntos, pese a que sus profesiones no sean exactamente las mismas.
Pero, como se suele decir, "lo que el amor ha unido, que no lo separe el hombre", y mientras que existen empresas que prohíben las relaciones amorosas entre sus empleados por miedo a que se resienta la efectividad y productividad, otras como las relacionadas con el mundo del cine, la música o la moda, se muestran encantadas con que surja el amor entre los trabajadores, ya que el morbo que suscita al ver juntos a la pareja sirve como perfecta promoción de la película, el disco o la marca en cuestión.
Eso sí, aunque tener inquietudes e intereses comunes suele ser una baza importante a la hora de elegir una pareja, el compartir escenario no siempre acaba saliéndoles bien a nuestros famosos, ya que no siempre se consigue la misma compenetración delante de las cámaras como la hay fuera, además de que existen muchas más posibilidades de que afloren los malos rollos. ¿El truco para que esto no pase? Nadie lo sabe.