La Maleta Roja

Autor: REUTERS
El “tuppersex” es el termino anglosajón, derivado de la forma de venta de recipientes de plástico que hacían nuestras madres, adaptado a la venta de productos eróticos. Una de las aseosras de LMR nos habla sobre sus experiencia en este tipo de reuniones
"Animo a todas las mujeres a probarlo, y a dejar de pensar cosas como "yo no necesito eso": los juguetes no son "en vez de", sino "además de", por lo que la mayoría de las reuniones están enfocadas a conocer el disfrute del sexo en compañía" (Carmen, 26 años).
Como asesoras de productos eróticos, en la Maleta Roja nos dedicamos a un público femenino porque proporciona un factor esencial para realzar la cosmética y los juguetes eróticos que es la comunicación. En innumerables ocasiones se nos ha planteado: ¿y por qué el hombre no?. No es por ánimo de exclusión, sino porque el hombre (y por supuesto sin intención de generalizar) no es capaz de tener esa apertura emocional y sinceridad en lo que atañe a la vida sexual.
Si somos multi o uni- orgásmicas, si el punto G se encontró o se perdió o nunca existió, si lubricamos, el sabor del flujo y por supuesto del semen, el color de los labios vaginales, si anal, vaginal, clitoral o total son solamente algunos de los muchos temas que tocamos sin pensar si la amiga lo contará al jefe mañana. No tenemos ningún pudor al comprar el juguete o esa cosmética cargada de feromonas para reanimar nuestra libido delante de las amigas que, de todas formas, ya lo saben casi todo sobre nosotras. Muchas son las bromas sobre a ver a que se debe esa sonrisa mañana cuando nos encontremos todas en el trabajo.
Si algo nos caracteriza es que todas tendemos a comprar el ajuar erótico como si compráramos perfume o bolsos con las amigas. Inspeccionamos cada connotación y sabor y olor de los aceites y las cremas, las rugosidades del vibrador y las intensidades del consolador, si las esposas aprietan o si para el tanga hay que depilarse o no. El hablar y comentar y comparar es para nosotras también una forma de procesar lo que para muchas es un mundo nuevo.
Por supuesto que cada presentación es diferente y lleva su propia dinámica. Los grupos cohesionados donde ya hay una sintonía son una plataforma ideal para asesorar sobre juguetes eróticos. Dentro de los grupos hay mujeres que tienden a una cierta discreción y otras que cantan sus preferencias a los cuatro vientos.
Así que ya sea porque en tiempos inmemoriales nos dedicábamos a la comunicación al lado de la hoguera de la cueva o recogiendo frutas y raíces, mientras que ellos iban de caza, el caso es que las mujeres no ven su vida sexual como un rendimiento sino como una forma de expresión y el ambiente que se crea en las presentaciones es la máxima prueba de ello.
Aunque los productos destaquen por el enfoque femenino que hemos conseguido aportar a toda una gama de productos eróticos, lo que les queda en el recuerdo y lo que se llevan a casa es, aparte de la diversión, un montón de información y la sensación de que se ha abierto una ventanita.