Ha llegado y parece que tiene intención de quedarse: la crisis ha empezado a afectar al sector de organización de eventos nupciales. Así, según datos facilitados por el portal de bodas Guiadenovios.com, la crisis está afectando de lleno en el negocio de las bodas y se estima una reducción del 17% en el número de bodas que se celebrarán en el 2009. Las causas de este descenso son varias, aunque destaca sobretodo la dificultad que sufren los jóvenes a la hora de encontrar un piso asequible que poder financiar.
El “cerrojazo” de la banca a la hora de conceder nuevas hipotecas y la incertidumbre en la vida laboral, son otros de los factores que están provocando que las parejas pospongan la decisión de contraer matrimonio. Esta situación está ocasionando que cada vez sea más habitual que los novios se lancen a organizar una boda con menos tiempo disponible, ya que, el tiempo estimado para planificar una boda haya pasado de 13 meses de antelación a 9 meses.
Pero los efectos de la crisis no sólo los sufren los novios, también los invitados a la boda se ven afectados por la falta de dinero. Cada vez es más habitual que los invitados decidan no asistir a la celebración, por todo el gasto que conlleva de regalos, vestuario, peluquería, maquillaje, etc.
Además, al descenso en el nº de bodas a celebrar hay que añadir que se están imponiendo las bodas con un número de invitados menor. Así, mientras que la media de comensales para el 2008 se estimaba en 138 comensales, para el año 2009 el número de invitados se reduce a 90.