Pareja

Discutir en pareja

  • Discutir en pareja Discutir en pareja Ana M. M.

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  • Uno de los grandes desafíos es aprender a manejar las diferencias. Los expertos coinciden: defender nuestros principios es positivo; lo malo es convertir la confrontación en una batalla campal.

1. El momento. No inicies la discusión mientras estás enfadada, ni cuando tu pareja esté concentrada en una tarea determinada y tengas que interrumpirla, ni en público. Además, céntrate en hechos del presente: no traigas situaciones del pasado no resueltas. Sólo generarás rencor.

2. El objetivo básico: mantener la armonía. Puedes manifestar sentimientos negativos, diferencias y críticas, pero lo importante es interpretar ese desencuentro como algo lógico entre dos personas que tienen puntos de vista antagónicos sobre algunos asuntos.

3. El planteamiento: explica el problema con claridad. Evita los mensajes vagos y la reiteración porque “no sólo causa la impaciencia del interlocutor, sino que además puede considerar que creemos que tiene limitaciones para entender lo que queremos decir", aconseja el psicólogo W. Dresel.

4. La estrategia: controla la incontinecia verbal. “La sinceridad absoluta con el otro es una utopía, incluso es negativa”, afirma el psiquiatra Enrique Rojas en “El amor inteligente” (Ed. Booket). En su opinión, en las discusiones “aflora lo más elemental y primario”.

5. La exposición del problema. Esboza alguna solución junto a los planteamientos que haces. Buscar culpables no agrega salidas a los conflictos. Según Dresel, “sólo exponer los hechos puede dar a entender que estamos descargando en el otro la tarea de encontrar una explicación".

6. Las formas. No minimices la importancia de la manera en que te diriges a tu pareja. No son las diferencias y desacuerdos lo que hace daño, sino el modo en que los comunicamos. El abordaje debe ser respetuoso. Si descalificas, sólo obtendrás rechazo.

7. La empatía: aprende a escuchar. En la confrontación, la capacidad de situarnos en la piel del otro es imprescindible. “Sólo puede hacerse entender quien está dispuesto a crear un espacio en el que puede dejarse sentir la singularidad del otro”, señala el terapeuta de parejas W. Schmidbauer.

8. La guerra a evitar. “La mayoría de las discusiones sufren una escalada cuando el hombre empieza a invalidar los sentimientos de la mujer y ésta le responde desaprobándole”. Lo dice el psicólogo John Gray en “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus”.

9. La tolerancia. Y es que, aunque las perspectivas difieran, ninguno de los dos tiene razón o está equivocado necesariamente. Según el psiquiatra Paulino Castells, "a medida que uno se siente más tolerante respecto a los rasgos del otro, las diferencias comienzan a esfumarse".

10. Una comunicación sana. No te calles para conformar al otro. Pero tampoco hay ninguna necesidad de destruirle para defender tus valores. La técnica del silencio no significa que no estemos sumando elementos al conflicto. Al contrario, crecen soterradamente.


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