Sentada en la cama, despojada de su blusa, Mrs. Robinson apretaba las tuercas al joven Benjamin: “¿No me encuentras deseable?” Él, trajeado y nervioso, contestaba: “No es eso... Eres la mujer más atractiva de todas las amigas de mi madre”. En 1967, la película “El graduado” hizo añicos el tabú al contar la historia de una mujer madura empeñada en seducir a un veinteañero. Pero lo hizo a través de varios estigmas: Robinson era infiel, alcohólica y mentirosa. Así explicaban su perversión. Cuatro décadas más tarde, no hay complejos: las 'cougars' han salido del armario.
El apodo es inglés y viene de Estados Unidos. ¿Y qué significa? Pues designa a una mujer atractiva que ya ha superado la barrera de los 40 y busca un hombre, de entre 20 y 30, para amistad y lo que surja. La norma no escrita es que la diferencia de edad entre cougar y cub, la otra parte contratante, debe ser de, al menos, ocho años.
En Estados Unidos ya son una legión. Y están muy bien organizadas: celebran convenciones, organizan cruceros temáticos y hasta han coronado a su primera "Miss". Internet les ha echado un cable con portales como gocougar.com o thecougarconnection.com, servicios de citas on-line donde surge el flechazo entre ellas y sus jóvenes conquistas.
La cuestión es: ¿cuál es el secreto de estas relaciones? Según Sandra L. Caron, profesora de sexualidad de la Universidad de Maine (EE.UU.), ellas buscan una dosis extra de vitalidad; ellos, la madurez y la confianza de una mujer más mayor. Las cifras son elocuentes. Según el portal dateamour.com, el 70% de los hombres que utilizan servicios de citas por internet prefieren iniciar una relación con una mujer mayor. Y para ellas, con la edad se esfuman los prejuicios.
Además, casi todas comparten un pasado en común: un matrimonio fracasado y un divorcio amargo. Aunque explicaciones para este fenómeno hay muchas. Por un lado, existe la vieja teoría, popularizada por el entomólogo y psicólogo Alfred C. Kinsey, de que las mujeres alcanzan su plenitud sexual a una edad más tardía. Por otro, y desde el punto de vista sociológico, tomar el control en el terreno sexual es para muchos la última conquista femenina.
Ni matrimonio ni hijos
Ésa es la cruzada de la periodista Valerie Gibson. Casada cinco veces y divorciada otras tantas, afirma que su mejor matrimonio fue con un hombre 15 años más joven que ella. Cougar de los pies a la cabeza, ha escrito un libro sobre el tema y dibuja el retrato robot de estas mujeres: Son solteras, atractivas, sofisticadas y no quieren casarse ni convivir ni tener hijos.
Ellas tienen el control, sobre todo en el terreno sexual. Y es que la clave del asunto, la inversión de los roles. Ellos elegían a la chica, daban el primer paso para el sexo y decidían cuándo la dejaban. Las cougars hacen todo eso y la sociedad se siente incómoda, explica Gibson.Y así es. De hecho, la carrera en busca de la eterna juventud, puesta de moda por las estrellas de Hollywood, ha llevado a construir un estereotipo, nada halagador, de estas mujeres.
También hay féminas, como la columnista del New York Times Judith Warner, que se sienten ofendidas por este nuevo modelo: "esta bestia cougar es superficial, narcisista y su valor reside sólo en ser deseable ante los ojos de los hombres". Pero por mucho que se afanen sus detractores, las cougars están aquí para quedarse.
Las reglas han cambiado y su mantra es: no me llames. Ya te llamaré yo.
En pantalla
La televisión ya se ha fijado en el fenómeno. Primero, en Sexo en Nueva York, la inconmovible Samantha Jones se derritió por el joven Smith, que se convirtió en el amor de su vida. Ahora, Courtney Cox ha tomado el testigo con una nueva serie, Cougar Town. En ella encarna a Jules, una recién divorciada que, tras varias citas decepcionantes con hombres de su edad, descubre los encantos de los chicos jóvenes mientras se enfrenta a sus peores neuras en forma de arrugas y michelines. Por no hablar de los traumas que provocan en su hijo adolescente los ligues de Jules. Lo cierto es que Cox es una de las socias de honor del club cougar: su marido desde hace 10 años, David Arquette, es siete años más joven que ella.
Madonna es otra de las integrantes de pleno derecho con su última conquista, el modelo brasileño Jesús Luz. El credo de la cantante es sencillo: si son suficientemente mayores para vestirse solos, puedes salir con ellos. Otro paradigma de pareja cougar son Demi Moore y Asthon Kutcher; Halle Berry y el padre de su hija, el modelo Gabriel Aubry; o Mariah Carey y su esposo, Nick Cannon, de quien la cantante declaró antes de su boda que "no sé cuál es el problema. ¿debería estar con un carroza aburrido y gris? Me lo paso bien con él, así que la edad no me preocupa".