- En tu libro “Todo lo que no has de hacer si buscas el amor”, cuentas cuáles son los errores más frecuentes en el juego de la seducción. ¿Nos podrías desvelar algunos de los más comunes?
- El principal es salir a la calle desesperado por encontrar amor o una relación: eso funciona como un repelente para el sexo opuesto. Todos los extremos son poco atractivos, en general. Tampoco funciona bien hablar demasiado y no dejar hablar al otro, o no hablar por pura timidez e inseguridad; no contar nada de uno mismo o contar demasiado (especialmente en materia de ex y de experiencias previas) ni, tampoco, dar la razón al otro en todo para quedar bien o, por el contrario, discutirle todo.
- Como experta en seducción, ¿cuáles son los trucos infalibles para que un hombre o una mujer caiga en tus redes?
- Seguridad en uno mismo. Las personas más atractivas y seductoras que conozco no son las más guapas, sino las que pisan fuerte. Y no me refiero a pisar a los demás por patosidad o por cuestiones de trepa. Eso sí, evidentemente, has de conocer bien a tu “presa” antes de actuar. Hay que personalizar la seducción.
- ¿Qué diferencias hay entre la forma de ligar de los hombres y las mujeres? ¿A quienes se les da mejor el arte de la seducción?
- Tal y como sigue funcionando, las mujeres y los hombres proponen y las mujeres disponen. Es la ley de la oferta y la demanda. Los hombres son encantadores, en general, pero les falta un poco de sutilidad y sensibilidad. Aunque debo reconocer que se esfuerzan, lo cual los hace todavía más tiernos y encantadores…
- A través de tu obra “Liguemos.com”, hablas de las diferentes formas de ligar en la red. ¿Cómo crees que es más sencillo seducir, en el cara a cara o a través de la red?
- La red es la gran oportunidad para las personas, especialmente para los hombres, que en el cara a cara son algo tímidos o no se deciden a presentarse a la persona que les llama la atención y decir cualquier chorrada para trabar relación. Como decía un amigo mío, que se convirtió en un gran seductor en la red, “aquí por lo menos me escuchan”.
- En tu faceta como consultora de seducción, ¿cuáles suelen ser las preguntas más habituales que te plantean?
- Los hombres me suelen preguntar cómo ligar en general, mientras que las mujeres quieren saber cómo conseguir a un hombre en particular. Y yo siempre pregunto: "¿Qué precio estás dispuesto a pagar?"
- ¿Quiénes muestran más interés o curiosidad por estos temas, los hombres o las mujeres?
- Las mujeres preguntan más, pero eso no quiere decir que a los hombres no les interese por igual. Además, según una encuesta de Axe, el 77% de los hombres españoles entre 16 y 35 años les gustaría recibir clases de seducción.
- ¿En general, la gente se atreve a plantear sus dudas abiertamente, o todavía sigue habiendo aquellos de “tengo un amigo al que le pasa…”?
- Si es por escrito y anónimo hablan sin miedo. En persona, ellas se atreven más. Todavía sigue funcionando el viejo cliché cultural de que los hombres tienen que saberlo todo, ser duros, fuertes, autosuficientes...
- ¿Crees que los españoles estamos abiertos a nuevas experiencias en el terreno sexual, o todavía seguimos siendo un poco retrógrados?
- Como queda claro en las reuniones tuppersex de La Maleta Roja, las españolas son cada vez más abiertas y están más decididas a tomar las riendas de su sexualidad y a experimentar. Los hombres se apuntan al carro y, aunque muchos están un poco perdidos, tienen claro que se lo tienen que currar más en el sexo y ser más imaginativos y dedicados. Los hombres están entrando poco a poco en el mundo de sensualidad de las mujeres.
- ¿Cómo empezaste a colaborar con La Maleta Roja?
La conocí cuando estaba investigando para mi libro "¿En mi casa o en la tuya? Confesiones de tuppersex", y me gustó su filosofía. Me gustó que plantearan las reuniones tuppersex como una actividad divertida pero a la vez informativa y que tuvieran vocación de ayudar a las mujeres a normalizar su sexualidad. Empecé redactando algunas notas de prensa y ahora escribo, además, contenidos para su web y todo tipo de textos destinados a proporcionar información sobre sexo, sensualidad, seducción y ligues.
- ¿Cómo ves el mundo de la sexualidad en la actualidad? ¿Ha cambiado mucho en los últimos años o aún nos queda mucho por aprender?
- Es un proceso lento. Arrastramos demasiados siglos de represión de la sexualidad, especialmente de la mujer. No obstante ha cambiado mucho y creo que cambiará todavía más. En realidad, en el sexo no es importante qué se haga, sino que cada uno se sienta libre y con confianza suficiente como para vivir su sexualidad cómo desee.
- “De Catalina la Grande a Grace Kelly: la historia de las mujeres que se atrevieron a disponer de su sexo”, es una de tus obras más importantes en la que narras las prácticas sexuales de algunas de las grandes féminas de la historia. ¿Crees que las mujeres viven su sexo de manera diferente que los hombres?
- Sí, indudablemente, pero es por un tema cultural. Tantos siglos de represión en los que a las mujeres se nos ha identificado, en diferentes culturas patriarcales –que, por desgracia, son las que se han acabado imponiendo-, con el pecado, la impiedad, la suciedad, el demonio etc… han pasado factura. Se ha condenado a las mujeres y, también, a la sexualidad de las mujeres y es un lastre que cuesta mucho erradicar. Muchas generaciones de mujeres hemos crecido oyendo que el sexo es algo sucio, que los hombres se aprovechan de las mujeres, que aquella es una fresca porque un día va con uno y otro día con otro etc… Todo esto nos ha hecho más cautas y precavidas. Y, para mí, la gran diferencia es que nosotras somos más sutiles, más sensuales y queremos más variedad de estímulos.
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