Cuando una mujer une mentalmente los conceptos de cosmética y aceite, piensa en algo pringoso… ¿O no? Pero son cada vez más las que imaginan texturas delicadas que se deslizan y funden sobre la piel, olores a esencias naturales y, sobre todo, confort en el cutis, pues si algo caracteriza a estos productos es la sensación de suavidad que dejan al entrar en contacto con el calor de las manos y del rostro. Precisamente esa caricia es uno de sus secretos: nada como dejarlo deslizar entre las yemas de los dedos o en la palma de la mano y luego depositarlo sobre el rostro, presionando ligeramente contra la piel, para aprovechar todas sus cualidades. Una de las razones del resurgimiento de los fluidos es la aparición de los llamados “aceites secos”, que se absorben casi de inmediato. Además, son la forma más idónea para calmar la sed de los cutis muy secos o de las pieles más sensibles, tanto por su textura como por su capacidad de penetración, excepcionalmente alta. Finalmente, no hay que olvidar su versatilidad: se pueden usar como tratamiento habitual, como complemento de una cura intensiva o, incluso, mezclados con la crema o el maquillaje diario.
RECOMENDAMOS
1. Huile Apaisante et Nourrisante Bio Program de Stendhal (49,50 €). Calma la inflamación de las pieles sensibles, a la vez que reestructura e hidrata.
2. Concentré essentiel énergisant de Caudalíe (35 €). 100% vegetal, contiene aceites como el de pepita de uva, almendra dulce, neroli, sándalo y lavanda.
3. Elixir de Nuit Temps Majeur de Yves Saint Laurent (310,62 €). Enriquecido con aceites esenciales de alta capacidad regenerante más el extracto del “champiñón de la inmortalidad”, el ganoderma lucidum.