Stefanie Milla

Autor: AP
Las mujeres comprobamos pronto que el pecho es una de las primeras zonas del cuerpo en acusar la gravedad. La razón es que, al estar formado por los tejidos glandular, graso y conjuntivo, se sujeta al músculo pectoral mayor (es decir, al tórax) únicamente por la piel.
Ella sola ha de aguantar todo el peso de las mamas, por lo que, cuanto más grandes sean, antes se notará esta tendencia innata que tienen a migrar hacia el sur. Ésta es la principal razón por la que es tan importante cuidar toda la zona del escote, pues solamente este sujetador natural tiene que cargar con toda la responsabilidad.
Para ello, conviene tomar medidas:
- Llevar siempre sujetador durante el día, sobre todo cuando se haga deporte.
- Acabar la ducha con un chorro de agua fría sobre el escote para tonificar la piel.
- Tener cuidado con el sol: la radiación ultravioleta degrada las fibras de colágeno y elastina, lo que produce flacidez.
- Un ejercicio práctico y bastante eficaz: juntar las manos a la altura del pecho y presionar la una contra la otra, ayuda a mejorar la firmeza del músculo pectoral.