Mariluz Miranda
La cosmética oral es el complemento perfecto para los cuidados tradicionales de la piel. Vitaminas y nutrientes que ayudan a que tu epidermis resplandezca de belleza y salud.
La piel se beneficia de todo, de la cosmética tópica que la mantiene en buen estado y muy flexible, y de los nutrientes que nos llevamos a la boca. Sin duda es nuetsra piel la que mejor refleja nuestro estado de salud, pero algunas veces nos falta el propósito de cuidarla.
El poder de los laboratorios
No son iguales las necesidades de una piel joven que las de una persona madura o de alguien que toma mucho el sol. Está claro que el aspecto de la piel depende de varios factores. Los cosméticos la protegen y nutren desde el exterior pero, aunque cada vez se afinan más los sistemas de penetración de las cremas, desde fuera es difícil llegar hasta las capas más internas. En el nivel más profundo de la dermis se encuentran las células de cuya constante renovación depende la salud del tejido cutáneo. El festín de cápsulas, píldoras, perlas y complementos alimenticios, como legalmente se define a los suplementos de vitaminas y proteínas , es realmente tentador. Para colmo, las suculentas promesas revitalizantes, antioxidantes y reparadoras de esta cosmética oral se confirman con hechos: está demostrado que ciertas vitaminas y oligoelementos mejoran el cabello y las uñas, y un determinado complejo marino estimula las células de la dermis.
Pero ¿cómo orientarnos en este tan antiguo- y sin embargo nuevo para nosotras- mundo de componentes naturales que pueden solucionar algunos de nuestros problemas o simplemente ayudarnos a sentirnos mejor y más bellas?
A cada piel su cápsula
Pero están quienes creen que los componentes de cualquier pastilla se descomponen en el aparato digestivo y se aprovechan en función de las necesidades del organismo. Lo que nadie pone en duda es que todos estos complementos dietéticos no pueden sustituir a ningún componente básico de la dieta, y que tampoco son contraproducentes. Prácticamente no hay problema o carencia que no sea objetivo de estos complementos dietéticos.
- Para la piel seca son recomendables los aceites vegetales y de pescado, la vitamina A o E.
- Para el acné: bardana y pensamiento
- Para la alergia de la piel: llantén y pensamiento
- Para la cuperosis: arándano y castaño de indias
- Para el cabello y las uñas quebradizas: bambú y cola de caballo
- Para las estrías: aceite de borraja;
- Para el sol: betacaroteno, precursor de la vitamina A, que activa la formación de melanina y favorece el bronceado. Los carotenos preparan la piel para un bronceado mejor y más duradero. Empezando a tomar las cápsulas unas semanas antes de exponerse al sol, aumenta la resistencia de la piel y, en muchos casos, reducen los eritemas solares. Las vitaminas C y E sirven para prevenir los daños solares, protegen el colágeno y las membranas celulares de la oxidación. Los radicales libres son los principales responsables del envejecimiento celular. Pero no sólo las vitaminas, otros elementos como las pepitas de uva, oponen resistencia a la oxidación celular.