Florencia Verde Street
Los pies son la base del cuerpo, pero en lugar de cuidarlos como se merecen, los maltratamos con un calzado demasiado apretado, con suelas excesivamente finas o con tacones de vértigo. Cada pie cuenta con 26 huesos, 19 músculos, 33 articulaciones y más de 100 tendones que nos permiten realizar un movimiento normal. Pero, al forzarlos a caminar de forma antinatural, pueden aparecer callos, juanetes y deformaciones de los huesos, incluso nuestra columna vertebral puede verse seriamente dañada si utilizamos un calzado inadecuado.necesidad de descanso.
Al caminar, lo correcto es que el peso corporal se reparta de forma equilibrada a lo largo de la planta del pie. Por esa razón, si utilizamos tacones demasiado altos, estos pueden provocar lesiones en el talón de Aquiles y en la parte delantera del pie que es la que soporta la mayor parte del peso. Diversos estudios sobre el tema coinciden en que la altura máxima del tacón no debe sobrepasar los tres centímetros y el ancho del zapato debe ajustarse al pie, pero sin apretarlo demasiado.
Adoptar como hábito caminar todos los días un rato descalza sobre una superficie blanda, como por ejemplo, tierra o césped, es una buena forma de contrarrestar la compresión que sufren los huesos y los músculos de la zona. Así se consigue, además, que el metatarso pueda expandirse y apoyarse correctamente, al igual que los dedos. La zona del arco también se verá favorecida.
Si vas a la playa, un ejercicio muy beneficioso para los pies, los tobillos y las piernas es caminar sobre arena seca. El recorrido que realiza el pie al hundirse y pasar el peso de una pierna a otra, es tonificante y, además, favorece la elasticidad.
Por la noche, es muy importante que le dediques unos minutos a tus pies. Antes de irte a dormir, y con la ayuda de dos barreños (uno con agua caliente y sal, y otro con fría), sumérgelos durante seis minutos en cada uno. Termina con agua templada. A continuación, masajéalos con aceite de romero sin olvidarte de los dedos ni el puente. Esto no sólo relajará la musculatura, sino que según la medicina china, en la planta del pie están las terminaciones nerviosas de todos los órganos del cuerpo, por lo que este masaje nos beneficiará de forma más amplia.
CUANDO VAYAS A COMPRAR ZAPATOS...
• Pruébatelos siempre de pie, porque es en ese momento cuando soportan el peso del cuerpo.
• Los zapatos deben ajustarse perfectamente a los dedos y a los talones. Para evitar rozaduras y ampollas no debe quedar el pie suelto dentro del zapato.
• Los tacones no deben ser muy altos (lo óptimo es que no sobrepasen los tres centímetros) ni las puntas demasiado estrechas. Aunque están de moda, son enemigas del pie.
• Busca zapatos con buena amortiguación y cámbialos con frecuencia para que ésta se mantenga vigente.