Tratamientos

Láser: el todoterreno de la belleza

Este haz de luz tiene la fuerza y el poder suficientes para jubilar al bisturí, dormir los folículos pilosos, combatir el acné, eliminar varices, blanquear manchas, borrar tatuajes, planchar arrugas, combatir la celulitis, derretir los adipositos de grasa y atajar la flacidez.

Las innovaciones en el mundo del láser son continuas y revolucionarias. Desde que se instalara hace casi dos décadas en el mundo de la estética, han sido muchas las técnicas que han mejorado con sus bondades y, también, las que ha permitido que sean menos dramáticas.

Ni todos los rayos láser son iguales ni tienen la misma función, ni su resultado es el mismo en todas las pieles.

El éxito de la aplicación de esta potente luz está en que permite obtener "un diagnóstico preciso y personalizado" de manos expertas, explica la doctora Isabel Jimeno, del centro de estética Felicidad Carrera.

En el campo de la depilación, el láser ha supuesto una auténtica revolución, un buen nivel de seguridad y una eficacia que permite depilar sin apenas dolor y eliminar el vello claro, así como actuar sobre pieles oscuras y bronceadas.

Este es el caso de la fuente de luz que emite el Soprano, “un equipo que calienta el folículo piloso hasta destruirlo sin dolor ni provocar eritemas (enrojecimientos) en la epidermis, además de destruir el pelo canoso y abarcar grandes áreas en poco tiempo”, dice la doctora Jimeno.

SU CAPACIDAD PARA BORRAR

Otra de las virtudes del láser es su capacidad para borrar, bien sean venas, manchas o tatuajes. A muchísimas personas les preocupan las molestas y antiestéticas venas gruesas y arañas capilares que se expanden por muslos y pantorrillas. Hoy pueden eliminarse en una sola sesión, aunque algunos casos precisan dos o tres repasos.

Para ello, el doctor Javier Moreno, director del Instituto Médico Láser, propone la terapia de la fotodinámica, que consiste en combinar las espumas esclerosantes de polidocanol con la eficacia del láser.

“La sustancia esclerosante funciona taponando la variz, que deja de verse porque no lleva sangre, pero sigue estado presente. Se aplica el láser porque su energía lumínica libera las proteínas de choque térmico y las de factor de crecimiento tisular, encargadas de reparar los tejidos tratados, minimizando la posibilidad de recaídas”, explica Moreno.

Las doctoras Mar Mira y Sofía Ruiz del Cueto, de la clínica de medicina estética Mira+Cueto, han incorporado en sus protocolos destinados a solucionar pieles dañadas por el sol y melasmas –manchas- “un láser con tecnología de píxel que trata fracciones pequeñas de piel, dejando el resto del tejido intacto”.

La luz y el calor que desprende esta mágica luz también acaba con los tatuajes, aunque “un solo láser no sirve para eliminar todos los tatuajes, pues cada color absorbe un tipo distinto de luz”, según explica la doctora Paloma Cornejo, del Instituto Médico Láser.

El poder del láser Starlux, que ha dejado atrás las dermoabrasiones con “peelings” químicos y los láser ablativos, es capaz de eliminar el acné, una enfermedad inflamatoria del folículo pilosebáceo que se caracteriza por las presencia de comedones, pústulas superficiales, nódulos, quistes y cicatrices.

“Tras la aplicación del láser se reduce la secreción sebácea, se cierra el poro y se atenúan las cicatrices a lo largo de los seis meses posteriores, tiempo estimado para la regeneración total de la piel”, dice la dermatóloga Mª José Isarría del IML.

REJUVENECIMIENTO FACIAL Y CORPORAL.

El doctor Javier Mato Ansorena (Clínica Mato Ansorena) apuesta por la energía calorífica del láser CO2 para el rejuvenecimiento facial.

“La epidermis de la zona tratada se volatiliza y desaparece, mientras que la que permanece debajo sufre un beneficioso recalentamiento capaz de producir colágeno, proteína fibrosa, encargada de tersar la piel”, explica el doctor.

No es una técnica fácil, ni indolora ni rápida. Esta técnica “requiere una gran experiencia quirúrgica y un quirófano perfectamente equipado, además de anestesiar la zona a tratar”, dice Mato Ansorena.

Gracias al haz de luz y calor que emite el Lipo Láser Contour (Laserlipólisis) se pueden destruir exclusivamente las células grasas sin lesionar otros tejidos, y así derretir los adipositos, que posteriormente son aspirados.

“Este láser es de utilización interna, entra en contacto con la grasa y la destruye suavemente, originando el fenómeno físico-químico de la licuefacción, es decir, que la grasa se convierte en una emulsión semilíquida que se puede extraer con mayor facilidad”, cuenta el doctor José A. González-Nicolás (director médico y cirujano de los Centros Instimed).

“Frente a la liposucción tradicional, es una intervención que no entraña ningún riesgo y que resulta idónea para eliminar o reducir la grasa localizada en brazos, abdomen o papada, además de ser menos agresiva y evitar los problemas de la flacidez” explica González-Nicolás.

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