Ana Calvo
Los años no pasan en balde y una de las partes de nuestro cuerpo que lo acusa de una manera más visible es nuestra piel. La cara, las manos, el cuello y el escote son zonas que, por ser generalmente nuestra “carta de presentación” ante los demás, nos preocupa sobremanera cuidar con más mimo. Sin embargo, si bien es cierto que el cuidado de estas zonas es muy importante a nivel estético, especialmente para las mujeres, lo es mucho más desde el punto de vista de nuestra salud.
¿Por qué se producen las manchas cutáneas?
Como afirman desde la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), buena parte de culpa del envejecimiento cutáneo viene marcado por el ritmo de nuestro “reloj biológico”, por el deterioro metabólico y por la herencia genética. Sin embargo, no se puede negar que no contribuyan a ello también una serie de agentes externos de los que debemos cuidarnos, como son las radiaciones solares, la polución y contaminación medioambiental, los hábitos alimenticios, el consumo de alcohol y tabaco o el estrés.
Sin duda, uno de los síntomas que nos da de manera más clara la voz de alarma de que los procesos de envejecimiento están comenzando a activarse en nuestra piel es, además de la deshidratación cutánea y el nacimiento de las primeras arrugas de expresión, la aparición de pequeñas manchas color café en zonas como el rostro, el cuello, el escote o las manos.
Los factores que hemos señalado alteran la producción natural de melanina (una sustancia indispensable para la vida celular porque proporciona coloración a nuestra piel, a nuestro cabello y a nuestros ojos, además de ser un potente escudo fotoprotector a la que debemos la pigmentación de nuestra piel, pelo y ojos), y hacen que ésta se genere en exceso, dando lugar a esa hiperpigmentación que se materializa en la aparición de estas primeras máculas marrones.
Según la Dra. Govantes, de la Clínica de Medicina Estética BIOSBCN, “los trastornos de pigmentación afectan mucho más a mujeres que a hombres” y es que las cifras son claras: a partir de los 40 años, el 90% de las féminas presentamos los primeros síntomas.
Sin embargo, a pesar de que los expertos del Instituto Médico Estético señalan que el envejecimiento celular que las produce es irreversible, no hay que desesperar, pues con el tratamiento adecuado se puede retrasar su aparición e, incluso, borrar los signos visibles de las mismas.