Ana Calvo
Cada vez más preocupados por conseguir una armonía entre nuestra belleza interior y externa, hombres y mujeres buscamos el método de depilación definitiva como si fuera la quimera de la eterna juventud.
Las mujeres hemos padecido durante décadas cuasi tortuosos métodos de depilación con tal de vernos, y que nos vieran, bellas sin vello. No obstante, las técnicas son cada vez más cuidadas y eficaces. Además, en la actualidad esta ya no es sólo una preocupación femenina, sino una corriente cada vez más seguida por los hombres, que han reconocido finalmente que ellos, a diferencia del oso, no guardan una relación directa entre hermosura y cantidad de pelo en su cuerpo.
En las épocas más calurosas, en verano especialmente, es cuando más nos acordamos de nuestros incómodos “amigos los pelos”, siempre presentes cuando menos se los necesita… Sin embargo, el hecho de que muchos de los tratamientos que se siguen para terminar con ellos tardan varios meses en erradicarlos y que las exposiciones solares son poco recomendables en muchos de ellos, hacen de los meses de otoño e invierno la época ideal para iniciarlos.
No obstante, la obsesión por mostrar una piel suave y desprovista de vello no se tiene en todas las culturas. En la vecina Francia, por ejemplo, no se tiene costumbre de depilar las axilas o el labio superior, mientras que en Japón se considera extremadamente sexy y atractivo que las mujeres tengan abundante vello púbico.
Muchas son las técnicas a las que, autoproclamándose como definitivas o no, recurrimos para evitar lucir el siempre poco estético vello en piernas, brazos, axilas, pubis, cejas o labio.
Te mostramos los diferentes métodos entre los que puedes optar.