Valeria Rodriguez

Foto: cuestion de tiempo
¡No! Un clavo no saca a otro, porque la cicatrices siguen ahi, a veces duelen, pero es parte de la vida. Los amores llegan cuando tienen que llegar y siempre tenemos algo que aprender. Si no hay aprendizaje, mejor olvidarlo.
Lo intente, al principio un poco desconfiada, porque mi corazon estaba herido, porque no estaba preparada y estaba tan asustada que no queria enamorarme, tenía tanto miedo de volver a sentir, de quererte y perdete como a él.
Es que es tan díficil intentar volver a vivir cuando el corazón sigue roto, y es que hubo momentos en los que simplemente me sentia muerta, sentía que mi corazón apenas podia latir y el aire no era suficiente para poder respirar.
Y cuando tú apareciste, algo cambió, una parte de mi tenia tantas ganas de olvidar, que se aferró a ti, pero la otra parte tenía tanto miedo, que no dejaba que te acercases.
Poco a poco y con tu magia, hiciste que esa parte de mi confiara de nuevo. Aprendí tantas cosas, aprendí que la vida no se acaba, que cuando la luz se vaya, yo seré la única que pueda encender el interruptor, y si alguna vez se llega a quemar el foco, sólo tengo que cambiarlo, así de simple.
¡Gracias por ayudarme a cambiar mi foco!...Ahora brilla a su esplendor y lo mejor es que ahora sé que la felicidad está en mi, que no necesito a nadie para ser feliz y que si nadie me quiere acompañar siempre voy a estar Yo para cuando lo necesite.
Es por eso que ahora que llegó la hora de despedirnos, no tengo nada que reprocharte, sólo tengo que agradecerte por sacarme de ese apagón que era mi vida antes de ti.
Y no tengo recuerdos tristes porque lo que tuvimos fue tan especial...ahora soy otra mujer y sé que tu también difrustaste tanto como yo, que nos quisimos mucho y que fuimos muy felices juntos.
Lo que se viene es desconocido para los dos, pero algo bueno vendrá. Sabes que siempre vas a poder encontrar una amiga en mi.
No niego que me duele muchísimo este adiós, pero estoy preparada para lo que vendrá porque ahora sé que puedo disfrutar de mi compañia.
¡Adiós!, es el adiós que más me ha costado decir pero que te puedo expresar. Ya no tengo más palabras. Sólo te pido que nunca me olvides. Nunca olvides lo que viviste conmigo porque lo nuestro es lo más cerca que hemos estado del amor verdadero.
Y sí, tienes razón, lo unico que se necesita para sacarse un clavo, es tiempo y a mí misma.
Gracias por todo....