Por una usuaria anónima
La luz de las velas titilaba y por ellas, al compás, las sombras parecían bailar proyectadas en la pared; el espejo también emitía débiles destellos en la oscuridad. Pero ellos estaban en un universo aparte; flotando a la deriva en el encabritado mar de sus sentidos; todos alerta, en guardia, captando cada una de las sensaciones que levitaban en aquella burbuja impenetrable. Estaban en un universo paralelo; sólo existían ellos. No había más. Su realidad se acababa en cada una de las cuatro esquinas de aquella cama. Ella contuvo la respiración. Miedo a tantas cosas......... ¿Y él?.
Todos, al enamorarnos, nos preguntamos si la otra persona siente algo tan intenso como tú y nos sentimos vulnerables ante una posible negativa