Te doy mis ojos para que al despertar de tus días grises encuentres que todo reluce con nuevos brillos de esperanza.
Te doy mis ojos para que admires el sol de tus amaneceres en blanco sin dudar un sólo momento que nadie debe hacerte daño; para que admires las noches estrelladas y éstas se reflejen en ellos.
Te doy mis ojos para que sepas y hagas tuyo el más firme asentimiento de que eres única, especial y que tienes el poder de afirmarte, de sentirte, de reírte y de encontrar esa poderosa mujer que se escondió agazapada entre los pliegues de tu dolida alma ante los golpes de "poco hombres" cobardes que no te quisieron.
Te doy mis ojos para que observes con perspectiva tus equivocaciones y aprendas de ellos.
Te doy mis ojos para que al mirarte sorprendida ante el espejo veas a la valiente mujer que yo veo, la que puede conseguir todo aquello que se proponga, y te quieras a ti misma aunque sea la mitad de lo que yo te quiero.
Un besazo enorme mi niña y ánimo, que ésto es el principio de una nueva vida: la vida que tú y sólo tú quieras vivir.