¡No sé con quién o quiénes habrá hecho el pacto, pero mira que se está esforzando el día en hacerme feliz!.
Me ha puesto un sol tan vanidoso, que el cielo insulta de tan azul que luce y el mar está tan corrompido por su reflejo, que cohíbe oír como jadean las olas lamiendo la orilla; la luz lo llena todo sin pudor y a la brisa le ha dado por jugar con el bajo de la falda de mi alegría.
Pero a mí, me gustaría tanto estar contigo ahora, que ya le he dicho a mi nostalgia que no intente esconderse por que, sintiéndolo mucho, hoy todo me duele a ti.