Cajón desastre

2010, el año sin malos humos para algunos...¿y para el resto?

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Como dice el refrán, “no siempre llueve a gusto de todos”, eso es lo que pasó con la ley antitabaco que dictó el gobierno hace un tiempo, y eso ocurrirá con esta otra.

 Hace un tiempo, comentábamos la noticia que durante un tiempo fue motivo de comentario en todas las reuniones, sobre todo en las tertulias de bares y restaurantes. El gobierno había aprobado una ley por la cual todos los lugares de ocio deberían tener un espacio reservado para los fumadores, de esta forma quedarían separados unos de los otros. Pero, como era de esperar esto no ha funcionado, ya que los no fumadores se siguen quejando, y con razón, pues el humo de los que están en el espacio opuesto, se expande por todo el local, y todos terminamos aspirando el humo del tabaco, tan perjudicial, según dicen los médicos. De nuevo este año, se trata de aprobar una nueva ley que mejore a la anterior, ya que el Ministerio de Sanidad a través de los médicos especializados en este tema, están viendo la cantidad de personas que fallecen como consecuencia de ello. En este nuevo proyecto se trata de que no se fume en espacios cerrados, es decir que los locales que anteriormente tenían los reservados para los fumadores, pues ya no les sirve de nada, y claro está, se quejan, pues han habilitado un espacio que no les ha servido para mucho, y sobre todo, argumentan que tendrán menos clientela, ya que no irán tantas personas a ese bar, si no se puede fumar. Como ocurre siempre, no todos pensamos igual. Para algunos, creo que afortunadamente la mayoría, verán bien esta medida, pero para otros, consideran que es demasiado estricta. En fin, lo importante es que con leyes o sin ellas, la gente nos empecemos a concienciar de lo dañino que puede resultar el tabaco, no solo para los que fuman, sino para los que lo aperciben por estar cerca de ellos en esos momentos. Algo verdaderamente importante es que también se respeten las edades en las que se puede vender a los chavales las cajetillas, ya que si no es así, somos los mismos adultos los que les estamos empujando, hacia un vicio, hacia una droga difícil de eliminar de nuestro cuerpo cuando somos mayores. En el año que recientemente acaba de empezar, por nuestro propio bien, hagamos este propósito: dejar el tabaco, o al menos, fumar un poquito menos, sobre todo delante de los niños.

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