Para un momento, hagamos una pausa. No estoy de acuerdo contigo. Creo que, al contrario, tienes la fuerza, el coraje y la seguridad que necesitas en ti. El hecho que sientes a ciertos momentos, posible la tranquilidad y la paz a cual aspiras es muy buen señal.
Todos cometemos errores, es inevitable. Aprende de ellos, asúmelos y sigue tu instinto. Confía en ti sin obsesionarte de la mirada de tu alrededor. No podemos evitar a que nos juzguen, acéptalo. Lo importante es creer en ti y no gastar tu energía atacando a los otros diciéndoles que tampoco son perfectos.
No cometas el error provocándoles, actuando mal, pensando que nunca han valorado tus acciones positivas o tus esfuerzos. No te conviertes en tu propio enemigo.
Gritas y chillas ¿por rebeldía, por incapacidad o por injusticia?
Busca personas que te procuren momentos agradables y evita a las que crean situaciones problemáticas y tensiones: actuando de esta manera siempre te irá mal, tengas o no la razón.
Intenta un comportamiento diferente, adaptándote al de los otros: conseguirás mucho más.
No gastes tu energía demostrando a la gente que eres capaz de más aun teniendo otra concepción de la vida. Hazlo, confía en tu instinto, pero no rechaces los consejos de tu familia y amigos, otra visión es siempre un aliado.