Parece mentira pero hoy en día ocurren cosas como las de Bombay, Afganistán, España... No es lógico, ni parece real que a estas alturas de la vida mundial, tengamos que vivir cosas como los atentados y que nunca en ningún lugar se encuentre solución.
La vida de las personas es lo único que tendríamos que valorar, porque para todos y por todos es lo único que realmente tenemos y de lo que nos podemos servir para continuar hasta los últimas días de nuestras vidas particulares de cada uno. Los Gobiernos deberían, todos, pensar, actuar por y para la vida de sus ciudadanos. Mejoras generales para todos y sobre todo para los que aún no conocen ni la libertad de poder decidir y actuar por su propio deseo, para los que están tirados por los suelos, no tienen para comer, para dormir en definitiva para vivir.
Una vez resuelto eso, entonces piensa en ir al espacio, en grandes eventos, en grandes edificios, y no pienses en poseer las mejores bombas, las mejores armas nucleares ni en el mejor veneno mundial. Porque de seguir así, llegará el día en el que el mundo quedará en nada, absolutamente nada. Los pensamientos siempre son buenos y las ideas mejor si estos y estas se limitan al bien, pero para hacer mal, ya tenemos bastante con lo que a veces nos da la naturaleza, como diluvios, riadas, explosiones, o la locura de unos pocos.