El mundo de las letras se encuentra triste. El mundo de las artes llora, por un gran hombre que se ha marchado. Un gran escritor, uno de los más grandes de nuestros tiempos, un novelista que nos dejará una huella inolvidable. Miguel Delibes, se ha ido para siempre. Se ha marchado. Nos ha dejado sumidos en un profundo pesar, pero no así él, que se fue apagando lentamente, como si deseara prepararse para su reencuentro con su esposa, contento por volverse a ver de nuevo. Ya no deseaba vivir más, estaba aburrido de la vida, del dolor, de la dura supervivencia de los humanos, de la enfermedad que le había apartado de sus escritos, con los cuales, nosotros y las generaciones venideras tendremos el mejor de los recuerdos hacia este hombre que se dedicó a describir y elogiar en sus novelas, a su tierra natal, Valladolid, y alabar con su excelente forma de expresión, a las personas más desfavorecidas. Miguel Delibes descansa ya en la tierra que lo vio nacer. Descansa ya, junto a grandes escritores y personas ilustres de las artes y las letras, pero, lo más importante, ya se encuentra al lado de la mujer a la que amó por encima de todas las cosas, su esposa Ángeles. Ella fue su gran apoyo y el mejor estímulo para el buen término de sus obras, por lo que el día que ella falleció, una gran parte de su ser se fue también, desde entonces, su pena se transmitió en su forma melancólica de escribir y de ver la vida, cosa que aún empeoró al serle diagnosticada una grave enfermedad que le ha ido deteriorando paulatinamente, hasta acabar con su existencia. Miles de personas se han congregado en el acto de despedida, con el que han querido dar el último adiós a un hombre que nos ha dejado un gran legado para los que amamos la literatura. Delibes siempre permanecerá con nosotros a través de sus novelas y escritos.Constantemente será recordado por la sencillez y la elegancia del vocabulario empleado en la fantasía de sus leyendas, novelas, obras de teatro, e.t.c. A través de tu obra, siempre serás inolvidable. Descansa en paz Miguel Delibes.