Cajón desastre

¡Devuélvemela!

  • Comentarios

Por esa manía que tengo de ir guardándolo todo, es por lo que llevo días buscando dónde metí mi alegría y no la encuentro. Al principio pensé que la había dejado donde siempre, entre la música y el cubata, pero es que hasta mi guitarra se niega a que la toque porque dice, con razón, que no sólo suena más desafinada de un tiempo a esta parte, sino que además lo hace empapada en lágrimas de bolero, y ya va siendo hora de empaparse de risas de rock and roll.

No lo dudé y me fui a buscarla entre los amigos y el baile, pero mis pies llevan tiempo peleados con mis oídos por no sé qué cosa que pasó con mi euforia, y ya sabemos que mi alegría es la única capaz de poner orden en todo este desaguisado, pero como no aparece, estamos cayendo en barrena.

Te juro que me he recorrido todos los sitios donde pensé que pudiera estar metida y no la encuentro. Hasta la he buscado en los clásicos: en el sol, la luna, el cielo y el mar, pero allí tampoco está. Entonces me acordé de que la última vez que la vi fue estando contigo, así que debes tenerla tú.

Conociéndote como al fin te conozco, sé que la tendrás metida en alguno de tus bolsillos donde guardas los recuerdos y los caprichos. Sácala de ahí porque me está haciendo mucha falta. Si la dejas en la esquina de mi calle, sabrá llegar sola a casa, pero por favor, no tardes mucho que no quiero acostumbrarme a no tenerla poque se me están mueriendo los colores y el gris amenaza con quedarse con todo.

Publicidad
Publicidad
Publicidad