Por nuestra usuaria Purificacion Cabrera Diaz

Autor: El correo
Creo que es bien sabido por muchos usuarios de la carretera, que Encinas Reales es un paso obligatorio de la carretera en dirección a Malaga.
Siempre que me desplazaba hasta ella o regresaba, pensaba al atravesar esa pequeña población, que sus habitates vivian sumidos en el sonido del tráfico, y que les sería dificil conciliar el sueño, que sus vidas serían un continuo sin vivir, con tanto vehiculo que al igual de día como de noche atravesaba su calle principal de forma incesante. Para mí, desde luego, sería agobiante vivir en un lugar así.
Hace una semana hice ese recorrido por última vez, puesto que se ha abierto una variante hacia la nueva autovía, y, al recorrer esa calle que probablemente no vería nunca más, pensé que por fin sus ciudadanos se verían libres de tan pesada carga, algo por lo que venían luchando desde hace años.
Al terminar de cruzar intenté captar como serían sus vidas a partir de ahora, más libres de contaminación, más libertad y menos miedo al cruzar la calle, la dicha de ver a sus hijos correr sin el peligro de ser arroyados. Me lo imaginé todo en silencio, tranquilo, apacible, sereno, y por un instante un fugaz pensamiento recorrió mi mente: Acaso ¿Los despertará el silencio?
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