Cajón desastre

Yo confieso

  • Comentarios

Sí, yo me acuso: soy una perfeccionista. Esto ha hecho que mi vida esté en un estado de ansiedad permente con un diagnóstico clínico de reflujo esofágico. Todo lo que me exijo a mí, a los demás no se lo veo con la misma importancia, incluso creo que exageran si los veo muy empeñados en conseguir algo.

Este estado, en contra de la teoría de la doctor Domar, creo que lo he conseguido por todo lo contrario, ésto es, unos padres absolutamente pasotas y ausentes en todos los aspectos de mi vida. Sin castigos ni premios, sin puntos de referencia.

Hoy por la mañana (Domingo) me arreglo y me maquillo para bajar sólo a por el pan y el periódico.

Si al primer "mito". Mi hijo siempre fué de punta en blanco mientras dependió de mí (ahora lo sigue yendo, pero depende ya de él).
 
Si al segundo "mito". Mi casa está decorada hasta el detalle y cada poco tiempo cambio la decoración.

Si al tercer "mito". Cada vez me preocupa más la alimentación y la cocina hasta tal punto que sin tener ningún estudio previo de hostelería soy monitora de cocina.

Si al cuarto "mito". Me está volviendo loca con la premenopausia por haber cogido algún kilo que me cuesta un mundo bajar.

Si al quinto "mito". Mi hijo tiene 16 años y llevo haciéndole la vida imposible desde que nació porque le exijo la perfección de forma consciente e inconsciente.

Si al sexto "mito". Ideas rondando sin parar por mi cabeza sobre proyectos que "algún día" pondré en marcha.

Si al séptimo "mito". Si, yo confieso.

• Leer artículo: "El acoso a la perfección"

Publicidad
Publicidad
Publicidad