Por una usuaria anónima

Autor: AFP
Son las 6:30 h. y ya suena el despertador. Como todos los días desayuno, ducha, recoger y a trabajar, comer y a trabajar, al regreso a casa, limpieza y cenas.
Cuando acabas las obligaciones llega la hora esperada, sumergirte en las persecuciones, misterios y aventuras de Matilde Asensi, Zafon ó Follett, ¡que maravilla!
Los libros, el placer de vivir otras vidas, historias excitantes, que nada tienen que ver con la propia y que te alejan de tus problemas y rutinas, dejando sensaciones maravillosas para poder conciliar el sueño y fantasear como si furas el protagonista de la historia.
Tengo ya 50 años y creo que la lectura es la válvula de escape de una vida, que de un modo u otro, se convierte en rutina la mayor parte del año, cuando los hijos ya te necesitan poco y dispones de ese tiempo del que no has dispuesto en muchos años.
Me gustaría que la gente se animara a leer más y pudieran sentir al menos la misma satisfacción que tengo yo.
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