Contemplo ensimismada como los rayos plateados de la luna entran a raudales a través de los postigos de la ventana, e imagino en cuantas ocasiones habrá sido un testigo mudo de miles de historias de amor entre parejas.
Vemos cada día como las noches son más cortas, y los días amanecen con más luz, con colores más vivos, más alegres.., esplendidos. Las estrellas comienzan una tras otra a desaparecer en el firmamento y el gran manto gris en el que estaban incrustadas, comienza a hacerse visible, tornándose gris, rosado, violáceo y más tarde azul.
Los pajarillos despiertan con la llegada del alba y revolotean alegres de rama en rama, jugueteando unos con otros, hasta quedar exhaustos. Poco a poco, las nubes, se retiran hacia otras latitudes dónde el otoño pronto se hará notar.
En pocos días, las intensas lluvias del invierno y las cálidas temperaturas de estos últimos días, harán que salir al campo sea un espectáculo inigualable. Los verdes prados se tiñen con el rojo de las bellas amapolas y los dorados rayos solares se confunden con el destello que irradian los pétalos de las siempre señoriales margaritas.
El aroma que emanan las distintas y variadas especies florales que en estas fechas comienzan a cuajar sus frutos en los árboles, es tan embriagador, que entorno los ojos al contemplar semejante prodigio de la Naturaleza y le doy gracias a la vida por haberme concedido que un año más, una primavera más pueda deleitarme con semejante maravilla.
Entorno los párpados, y a mi mente vienen imágenes de un paraíso que solo con la llegada de la primavera se pueden llegar a contemplar en toda nuestra geografía. Jardines en los que comienzan a brotar las distintas especies de arbustos, caminos y senderos bordeados con lavanda, tomillo, jara, y hermosas matas de florecido romero.
Campos con árboles en plena floración como son: los cerezos, almendros, ciruelos, manzanos, albaricoques, etc., etc. y una lista interminable de frutales que nos deleitarán en los próximos meses de verano, dándonos su preciados productos.
Son largos, bonitos, alegres y coloridos los días de estos meses que se avecinan, pero no lo son menos las tibias noches que nos irán preparando para la llegada del calor veraniego. La primavera, es para muchas personas, la época del año que nos hace soñar despiertos. Mirando sin ver nada. Solo imaginando escenas de un bello paraje, sacados de un bellísimo cuadro.