Desde hace muchos años, sabemos que debemos hacernos reconocimientos médicos de cualquier clase, sobre todo ginecólogicos, pues es el peor tipo de cancer que existe en la mujer. Ddebemos pedir que nos repitan las mamografías, ecografías, y todo tipo de pruebas con más asiduidad, ya que detectado a tiempo, tendrá cura, después, será tarde. En un artículo, que he leído esta mañana, me he enterado que son más fiables las resonancias magnéticas, pues las mamografías no detectan el 10 o el 15% de los tumores, aparte de que con ellas no recibimos radiación. Pidamos las pruebas necesarias, para no llorar después.
Desde hace años nos vienen diciendo por todos los medios de comunicación la importancia que tiene el ir al médico, cuando nos detectamos algún granito, “bulto”, o algo similar. Es cierto, que las mujeres, no queremos ir al ginecólogo, nada más que, cuando queremos que nos pongan algún método anticonceptivo, o bien, cuando, ya de mutuo acuerdo con nuestra pareja decidimos tener un hijo, y éste, a veces sin ningún motivo, se hace esperar, o simplemente, por alguna causa más específica de alguno de los dos.
Es entonces, cuando nos acordamos de que los ginecólogos están ahí para ayudarnos a solventar esa cuestión, y ponernos un tratamiento para tener ese hijo deseado, que en la sociedad actual, la mayoría de las veces, el momento más adecuado de la llegada de ese hijo lo marcamos los padres, por muy extraño que parezca. En realidad se debe, sobre todo, al trabajo de la pareja, que en los momentos actuales, la llegada de un hijo puede llegar a”entorpecerlos”, por decirlo de alguna manera, aunque no creo que la llegada de un hijo sea en ningún caso motivo de estropear un trabajo, pero en estos años con la actual crisis económica que estamos padeciendo y la cantidad de gastos que se originan en una familia no es como para perder un trabajo que en muchos casos ha costado años de conseguir.
Durante el embarazo, iremos periódicamente al ginecólogo, y después del parto, pero, una vez que ya nos hayan vuelto a prescribir el mejor método a seguir para no quedar de nuevo en estado, nos olvidaremos totalmente de que estos médicos nos deben revisar concienzudamente, al menos una vez al año.
Las mujeres tenemos mucha culpa de que estos tipos de tumores sean tan mortales, ya que como comentaba anteriormente somos reacias a dejarnos hacer pruebas, con las cuales nos lo detectarían en sus comienzos, cuando aún estemos a tiempo de solucionarlo, después, ya sólo queda lamentarse por no haber ido antes.
Otro punto importante a resaltar, es que no toda la culpa la tenemos las mujeres. En muchas ocasiones, hemos ido al médico, y nos han mandado las pruebas, citologías, mamografías, ecografías, etc.., pero las largas listas de espera que actualmente hay para cualquier especialidad médica en la Sanidad Pública, complican el que nos hagan todas las revisiones que deberían hacer a su debido tiempo, llegando, también a causa de ello, a ser demasiado tarde el momento de detectar las células malignas. Las mamografías y las ecografías no debemos dejarlas pasar nunca. Deberíamos exigir que nos las hagan, sobre todo, si tenemos antecedentes familiares, o si tenemos alguna sospecha por cualquier cosa extraña que notemos en nuestro cuerpo, pues las mujeres nos sentimos terriblemente traumatizadas cuando, nos tienen que quitar algún miembro femenino, sobre todo si aún somos jóvenes…., o mejor dicho, a cualquier edad.