Cajón desastre

Tránsito emocional

  • Uno se cree que está locamente enamorado de la otra persona, pero... ¿es en realidad amor cuando el otro no siente lo mismo?
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El primer paso es admitir que por mucho que se intente, si la otra persona no siente amor, forzar las cosas no será nunca la mejor opción. Puede que ésta sólo intente hacernos entender que no va a funcionar porque no se congenia bien y, nosotros, sólo estar pensando en lo duros que son con nuestros sentimientos. Tenemos que llegar al "punto final" o punto de "BASTA". Aquí es cuando decidimos y nos convencemos de que no vale la pena sufrir por algo que nunca ha existido ni existirá.

De aquí derivamos en que, por nuestra parte, solo ha habido obsesión e incomprensión. Pero ¡alto!, la otra persona también puede haber sido culpable a su vez por darnos más cosas de las que debería sin comprometerse a nada, aun dejándolo bien claro.

A partir de aquí debemos efectuar un alejamiento drástico de la otra persona o de cosas que nos recuerden a dicha. Lo mejor en estos casos es pasarte el día ocupada en cosas varias, aunque sean banales, todo vale. Podemos acompañarnos de amigos y familiares. Normalmente explicarle nuestro problema a alguien suele hacernos ver que no es tan duro ni grave como a nosotros nos lo parece.

Pero hay que tener en cuenta que el tránsito lo pasaremos nosotros solos, que nadie va a sufrirlo en nuestro lugar. Sólo nos brindaran su apoyo, cariño y afecto, pero es algo que debemos superar. Si no nos damos cuenta de esto, nos podemos hundir como barcos de papel en el agua.

Lo positivo es que, cuando logras salir, te sientes maravillosamente bien, porque notas como desprendes esa energía por la cual, misteriosamente, de golpe aparecen muchas personas nuevas en tu vida, atraídas por ella como moscas a la miel. Has pasado por el dolor, la humillación y te has arrastrado a más no poder hasta que has conocido tu límite. La próxima vez que alguien aparezca con las mismas intenciones o que la situación rápidamente vaya por el mismo camino de la anterior, sorprendentemente, sabrás decir NO de una manera tan simple, tan rápida y sin apenas remordimientos que quedarás totalmente fascinado. Pensarás en lo fácil que hubiera resultado esa actitud antes y te maldecirás por haber sido tan débil.

Pero nadie se hace fuerte hasta que no se estrella contra el muro. Un día, no tan lejos de lo que esperas, después de varios desplantes que realizarás con una gracia que a muchos les parecerá seductora, aparecerá alguien que sepa valorar lo que no fue valorado y amarte por encima de tus defectos y virtudes, más allá de lo que nunca nadie ha hecho por nosotros, incondicionalmente.

Pero no debes equivocarte. No debes tratar a esta persona en función de tus anteriores experiencias porque sino, la perderás, porque quizá, como tú, ha pasado exactamente por lo mismo y no está dispuesto a arriesgar el corazón por alguien con quien no es feliz.

Si consigues mantener una relación estable te darás cuenta de que lo que ahora sientes Sí es amor. Compararás y no podrás creer lo equivocado que estabas al creer que aquel sentimiento posesivo era amar. Valorarás las pequeñas cosas como una sonrisa, un beso en la sien, el roce de una caricia, un apretón de manos sutil, un abrazo tierno, una lágrima de felicidad, una mirada dulce y el sonido de un simple te quiero.
Descubrirás, entonces, la felicidad y habrás superado el tránsito.

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