Roger Pont

Autor: ROGER PONT
Foto: La laguna y yo
Recordando aquellos inolvidables dias en Venecia, una ciudad vibrante y nostalgica, llena de artistas en sus callejuelas, y sobre todo con ese toque tan especial, que parezca que hagas un viaje en el tiempo.
Aqui dejo un artículo que escribi a la vuelta de un viaje muy, pero que muy especial.....
Aquel dia cualquiera del mes de julio, no habría podido imaginar, que comprar un plato en un pequeno pueblo de la costa de Kent, me llevaría hasta Venecia. Justo un mes más tarde hice un inesperado viaje, tan inesperado... a la ciudad de los canales y góndolas decoradas con guirnaldas y terciopelo.
Maravillosa y fantastica visita que me inundo de alegria y placer. En cada instante, que pasé allí mi imaginacion me trasladó a los tiempos medievales de la vida cotidiana veneciana.
Un dia, sentada en un restaurante justo debajo del inconfundible puente llamado Rialto, me fue inevitable evocar el pasado e introducirme en las costumbres y tareas de los grandes comerciantes que, desde Oriente hasta Occidente, llegaban a Venecia con sus adornados barcos y ofreciendo ricas sedas y preciosos bordados, encajes y cretonas; fue el revivir de "El Mercader de Venecia" y quizas tambien recordar a Marco Polo, y sus famosos viajes.
Los olores que reinaban en la ciudad de los canales, eran inconfundiblemente únicos y con una mezcla de aquellos tiempos antiguos, estaban todavia preservadamente intactos y apenas se habian evaporado.
Pensé, "es la laguna", que acumula, los olores, las reminiscencias y visicitudes de toda la gente, que ha ido y venido y que va y viene, y que a través de los siglos y siglos, hacen de Venecia, no estoy segura si romántica, pero si enormenmente mágica.
Venecia estará en mi memoria para siempre. Sin duda, parte del encanto lo concentra la popular Plaza de San Marcos, una de las plazas más populares y bellas del mundo.
La mayor parte de las noches de mi estancia en Venecia, después de cenar en algun típico y pintoresco restaurante, solía dar un paseo alrededor de la mencionada plaza, a veces la marea subía y la laguna inundaba la plaza, sin dejar otra opcion que sacarse los zapatos, remangarse los pantalones y caminar descalza, lo cual hace que Venecia sea todavia mas especial y única en el mundo.
Dias soleados y hermosas puestas de sol reviven y hacen brillar los colores de sus antiguos edificios y palacios. Sus gentes disfrutan paseando cuidadosamente, sobre calles estrechas y callejones con suelos de losas empedradas y reflejantes y pequeños puentecillos sobre los canales, simulando laberintos, dejando ver noches estrelladas, de un inmenso azul que hacen brotar en Venecia el romanticismo soñado o deseado.