Eso sí, ¡escalarlo no lo escalé! Pero anduve 11 días subiendo montañas hasta llegar al Campo Base del Everest, y pude contemplar el pico más alto del mundo desde la cima del Khala Pattar, a 5.545 metros de altura, con tan sólo un 50% de oxigeno en el aire. ¡Impresionante!
Y no, no soy montañera ni nada de eso, simplemente... intrépida, o quizás un poco inconsciente ;))). Os mando algunas fotos y extractos de la crónica que escribí contando la aventura en mi propio blog coincidiendo con esta aventura en mayo de este año.
En el resto del viaje, además de trekking estuve haciendo rafting, de safari, viajando en moto, en barco, haciendo submarinismo... todo pro lugares tan increíbles como Nepal, Vietnam o Camboya.