• Desayuno: debe ser completo y equilibrado ya que es una de las comidas más importantes (proteínas, hidratos de carbono y lípidos).
• Comida: Deben ser alimentos de fácil digestión, para evitar la pesadez digestiva y la somnolencia.
• Cena: Debe ser la comida más ligera. Lo correcto sería que predominasen las proteínas frente a los hidratos de carbono, por ejemplo: pescado con verduras. Lo ideal sería tomarla dos o tres horas antes de irse a dormir, para que la digestión no interrumpa un sueño reparador.
• Tentempiés: proteínas, lípidos y fibra.
• Media mañana: yogur + fruta
• Merienda: fruta + frutos secos
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