Las artimañas y estrategias que utilizan las dietas milagro para convencernos son infinitas. Utilizan argumentos pseudo-científicos para prometer adelgazar sin esfuerzos y de la forma más rápida posible, ya que, detrás de todo, se encuentran numerosos intereses económicos, por los que intentan convencernos de que esta "mágica y revolucionaria" dieta va a acabar con nuestos kilos de más. El problema es que carecen de todo rigor científico, y no sólo no acaban con los malos hábitos alimenticios, sino que acentúan los errores más frecuentes.
Podemos encontrar en el mercado un sinfín de dietas milagro de lo más variadas: la dieta del chocolate, la psicodieta del agresivo, la dieta de la sopa mágica... Las hay ricas en grasas y proteinas, de bajo contenido calórico, deficitarias en carbohidratos... todas ellas poco efectivas a largo plazo.
Tampoco debemos de olvidarnos de las dietas basadas en "productos milagrosos", que suelen tratarse de suplementos dietéticos que resultan increíblemente perjudiciales para la salud. De hecho, según la FESNAD, 1 de cada 3 tratamientos basados en este tipo de productos plantea pérdidas de peso poco saludables, y en el 30% de los casos, los clientes son atendidos por personas que no son ni médicos ni expertos en nutrición.
El efecto yo-yo
Es cierto que muchas de estas dietas consiguen pérdidas de peso a corto plazo, pero no por sus supuestas bondades, sino por ser bajas en calorías, lo que contribuye a que en un período de tiempo relativamente corto se de el llamado "efecto yo-yo".
Este fenómeno se produce cuando se abandona la "dieta milagrosa", ya que, para compensar las pérdidas que nuestro cuerpo ha sufrido, se ponen en marcha una serie de mecanismos fisiológicos que hacen que recuperemos en poco tiempo todo lo que habíamos perdido anteriormente.
Este efecto también se produce porque, cuando adelgazas en un período de tiempo tan corto, lo que antes pierdes es agua y glucógeno, por lo que los depósitos de grasa corporal se mantienen, que es lo verdaderamente importante si queremos perder peso y mejorar nuestra imagen.
Riesgos para la salud
Como ya se ha dicho, los regímenes pintorescos que ofrecen "maravillas" están a la orden del día, y, por desgracia, cada vez son más las personas que se dejan sucumbir por ellos. Este tipo de dietas, no sólo no tienen base científica y provocan a largo plazo una recuperación del peso por el "efecto yo-yo", sino que además son, en la mayoría de los casos, perjudiciales para la salud. Así, este tipo de dietas suelen provocar pérdidas de algunas vitaminas y minerales, así como problemas del corazón o del hígado, entre otras cosas. Por eso, en el hipotético caso de que se siga uno de estos regímenes, es recomendable la ingesta de vitaminas, minerales y ácidos grasos.
Más información:
FESNAD
(Federación Española de sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética)
www.fesnad.org
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