María Aguirre

Foto: La cantante de origen español viene a nuestro país con ilusión y con más de un millón de copias vendidas de su último trabajo en Francia, además de gran éxito de público y crítica en otros países como Suiza y Bélgica
Natural, sencilla y cercana, así es como se define Olivia Ruiz y así se muestra en un cara a cara. No pierde la sonrisa en ningún momento, y sabe lo que es tener los pies en la tierra. Después de vender más de un millón de copias de su último trabajo en Francia, ahora viene a España con el único propósito de dar a conocer su música en el lugar de origen de su familia. Asegura que aún conserva la ilusión de los niños, y que todavía se pone histérica cuando tiene que subir a un escenario. Eso sí, cuando está arriba, no hay quien la baje.
A pesar de que nunca ha recibido formación específica como cantante (está licenciada en arte dramático) Olivia se ha criado en un ambiente de lo más musical gracias a su padre, el vocalista Didier Blanc. Con quince años montó su propio grupo de rock, "Five", con el que ganó varios concursos, y del que aún guarda especial recuerdo: "Aún conservo muy buenos amigos, con los que sigo manteniendo el contacto, y todavía siento los mismos nervios antes de subirme al escenario. Aunque es paradójico, porque una vez que estoy arriba, me siento fatal cuando tengo que bajarme después de dos horas de concierto".
Tras su paso por el "Operación Triunfo" francés, del que no conserva especial cariño, Olivia emprendió su carrera como solista de la mano de grandes músicos galos que compusieron para ella varios temas que gozaron de muy buenas críticas. Pero no fue hasta el lanzamiento de su segundo disco, "La Femme chocolat" (La chica chocolate) cuando Olivia vio su esfuerzo recompensado. Este álbum, que ha sido todo un éxito en Francia, es el que ahora presenta en España. Un disco compuesto por quince temas, interpretados en francés, español e inglés, y en el que ha dado lo mejor de ella misma: "son temas con ritmos muy variados, donde lo más importante son las letras. Intento que cada canción sea un pequeño cuento personal, autobiográfico, aunque siempre meto algo de imaginación para proteger mi vida privada y esconderme un poco".
Al preguntarle por el origen del nombre de "La Chica Chocolate", Olivia se echa a reír: "Es una canción que me compuso mi novio, en la que cuenta mi pasión por el chocolate, y cómo me levanto cada noche para poder comerlo. De hecho, cuando me duermo en el sofá, me pone una onza cerca para que pueda olerlo y así me despierte. ¡Y funciona! Él se ríe de mí porque luego siempre me entran los remordimientos..."
Dentro de este segundo álbum, también destaca "Las migas de mi corazón", una canción que habla sobre su infancia, en la que ha colaborado la mexicana Julieta Venegas: "Fue una locura. Me fui de gira por Latinoamérica, y una tarde, viendo la tele en el hotel, vi el videoclip de "Limón y sal" y me encantó. Me compré todos sus discos, y cuando estuvimos preparando el disco en español, la discográfica le mandó un e-mail a Julieta preguntándola si estaría interesada en trabajar conmigo. ¡Menuda sorpresa cuando hablé con ella y me dijo que me conocía y le gustaba mi música! Al final grabamos el tema, aunque no pudimos hacerlo juntas por problemas de agenda, así que, en realidad, nunca nos hemos visto físicamente".
Esta adicta confesa al chocolate, ya tiene en mente otros proyectos, como es su tercer disco, que saldrá a la venta en Francia en la próxima primavera, y un viaje a Burkina Faso para tratar de ayudar a los artistas de ese país, pero confiesa que aún le quedan muchos sueños por cumplir: "Me gustaría hacer un disco con mi novio de versiones de Johnny Cash y John Carter, grabar un dueto con Bjork, trabajar a las órdenes de Pedro Almodóvar...hay tantos, que me tiraría horas enumerándolos".
Entre sus planes también destacan próximas visitas a nuestro país, del que se considera una gran admiradora: "Me encanta España. Desde pequeña vengo en Semana Santa para ver a familiares. Además, como buena comilona que soy, lo que más me gusta es la comida, no lo puedo evitar, ¡está todo buenísimo! Aunque debo reconocer que también me vuelvo loca por el flamenco".
La chica chocolate
¿Te gusta el primer single de Olivia Ruíz en nuestro país?