
Foto: La actriz, en una de las escenas de su última película “Funny games”
A punto de traspasar la barrera de los cuarenta, Naomi Watts va camino de convertirse en la reina de los remakes. Tras haber participado en 'The Ring', 'King Kong' y 'El velo pintado', la bella actriz inglesa criada en Australia se apunta a la violencia más cruda con 'Funny Games', la versión americana de la cinta del mismo título que en 1997 dirigió el alemán Michael Haneke. El director ha repetido fotograma a fotograma la historia con la que aterrorizó a millones de espectadores hace poco más de una década y que ahora Naomi Watts produce y protagoniza junto a Tim Roth y Michael Pitt. Unida sentimentalmente al intérprete americano Liev Schhreiber, con el que tiene un hijo de ocho meses, es una de las profesionales más admiradas de la meca del cine después de haber trabajado a las órdenes de David Lynch, Alejandro González Iñárritu, David Cronenberg y Peter Jackson, entre otros.
PREGUNTA: ¿Hubiese participado en la película si Haneke no hubiera sido el director?
RESPUESTA: No -rotundo-. Quería trabajar con Michael y cuando me llamaron me entusiasmó la idea de copiar cada plano del filme original. Le considero un genio, es un artista a quien admiro mucho porque entiende muy bien su trabajo. Además, ha dirigido a actrices fantásticas como Juliette Binoche e Isabelle Huppert. Fue él quien me pidió que hiciera esta película y no pude negarme.
P: Entonces, es verdad que dijo que sí antes de leer el guión.
R: Estaba fascinada con la idea de trabajar con Michael, pero por otro lado la historia me afectaba tan directamente que me daba pavor la historia. Me propuse luchar contra mis miedos y así se acabó el temor que tenía al proyecto.
P: Con un remake se corre el riesgo de que le comparen con la actriz de la versión original.
R: Eso me añadió mayor presión. Michael diseñó este filme igual que el original, creó un camino para que siguiéramos los pasos de los actores que protagonizaron el primero, pero lo hicimos de una forma natural, sin copiar o imitar sus acciones. Me limité a seguir sus instrucciones y me resultó fácil sintonizar con mi personaje. Soy de las actrices que buscan sorprenderse así mismas con lo que hacen y con lo que puedo llegar a ser capaz si profundizo y buceo en el papel.
P: ’Funny Games’ es la historia de una familia que pasa un tranquilo fin de semana en su casa de campo hasta que dos desconocidos entran en sus vidas...
R: Yo hago el papel de la madre. Me decía que estábamos haciendo una producción muy poderosa por el miedo que provoca, te entra tal desasosiego... Algunos encontrarán que es repulsiva, no creo que nadie disfrute con lo que ve en pantalla porque es una película perturbadora, pero esa es precisamente la idea. Como espectadora la encuentro violenta y, consciente o inconsciente, provoca rechazo, pero que al mismo tiempo te hace sentir y ese es su gran éxito.
P: ¿Le costó desprenderse del personaje?
R: Mucho, porque me afectó personalmente, se metió dentro de mí y ocupaba mis pensamientos incluso cuando no estaba rodando. No nos podemos dormir ante la violencia, ni pensar que es sexy o divertida, al contrario, es repugnante, odiosa, pero nos hemos acostumbrados a ella. Cuando acabé de filmar fue complicado desconectar, porque fue un rodaje muy duro, muy tenso, el más difícil de toda mi carrera.
P: Hizo ’Funny Games’ antes de quedarse embarazada.
R: Ser madre te cambia por completo y en todos los sentidos. No quiero que mi hijo vea esta película, jamás.
P: Ha producido varios de sus últimos trabajos, ¿piensa seguir haciéndolo aunque no interprete la película?
R: Sí, estoy interesada en esta nueva parcela de mi profesión.
Me gusta poner en pie proyectos que merezcan la pena y que, de no contar con mi implicación, nunca verían la luz. Ser productora es excitante y más ahora que quiero pasar más tiempo con mi hijo.
P: Usted ha recibido órdenes de Michael Haneke y de David Lynch (’Mulholland Drive’).
R: Son muy diferentes. Lynch no te dice nada, no te dirige mucho, mientras que Haneke te habla todo el tiempo, es muy detallista, sigue el guión al pie de la letra y sabe lo que quiere de cada actor en todo momento.
P: Salvo en alguna escena aislada, la película no muestra la violencia.
R: Y eso tiene un efecto poderosísimo. Asusta mucho más escuchar, imaginar lo que está pasando que verlo. Es un proceso más auténtico.
P: Comparte profesión con su pareja ¿ayuda tener a otro actor en casa?
R: Mucho. Liev me aconseja, viene a verme al rodaje y me hace comentarios sobre lo que hago. A los dos nos gusta correr riesgos en nuestro trabajo. Le admiro mucho, por eso escucho siempre lo que me dice.
P: Está preparando otro remake, ’Los pájaros’, de Hitchcock.
R: No sé cuando se rodará, porque el guión no está terminado.