Pero, ¿quién manda en el reino 2.0 de Twitter? Ni más ni menos que la Princesa del Pop, Britney Spears. La cantante acaba de conseguir desbancar al actor Ashton Kutcher como celebrity con más número de seguidores en la popular red social de internet y demostró su entusiasmo nada más enterarse como no podía ser de otra forma, con un "tweet" que decía: "Número 1 en Twitter ¡Gracias! Esto es realmente increíble. Os quiero a todos. Chicos me habéis hecho tan feliz".
Y es que más de 4,95 millones de usuarios de Twitter reciben los mensajes de Spears en esta plataforma virtual, por los 4,94 que actualmente siguen los comentarios de Kutcher, que para echar más leña a su "competición virtual" añadió que él "maneja su propia cuenta de Twitter" mientras que "Spears tiene un gestor".
Y es que precisamente Aston Kutcher es uno de los famosos más fieles a su cita diaria con sus casi cinco millones de “amigos” virtuales. El actor y esposo de Demi Moore fue el primero en conseguir la histórica cifra del millón de fans en esta red, fruto de una apuesta con la estrella de la TV americana Larry King a la que pronto se sumó Britney Spears, y no deja de hacer patente su amor por la actriz en cada uno de los muchos mensajes cortos (la norma es que no superen los 140 caracteres) que cada día “twittea” en su espacio ante los ojos cientos de miles de seguidores.
La dulce Molly de la película “Ghost” es otra Twitter-adicta confesa, como refleja el estado de actualización de su perfil en la web de moda entre los VIP’s. La Sra. Kutcher, como se autodenomina en su espacio, publica fotos, habla con sus fans, les da consejos y cuenta sus quehaceres diarios de forma habitual.
El que no ha podido evitar la tentación de caer en la "twittermanía" ha sido Bill Gates. El padre de Windows está arrasando en la red social y en sus cuatro primeros días se hizo con un séquito de más de 300.000 seguidores. Entre ellos, nombres tan famosos como el de Aston Kutcher, que tan sólo un día después de su estreno, le dirigió el siguiente ’tweet’: "Estoy feliz de darte una clase, pero la cargaré a tu cuenta. Podemos discutir el precio ’offline’". A lo que el recién llegado le respondió: "Gracias a ti y a todos los que me han dado la bienvenida. He conseguido muchas cosas para aprender sobre Twitter, pero estoy deseando poder compartir más".
No sin mi millón de amigos
Al igual que ellos, toda aquella Celebrity que se precie actualmente, “twittea” de forma habitual y se “pica” con sus colegas por ver quién tiene más seguidores en la red. De Al Gore a Yoko Ono, son muchas las estrellas que han estropeado el negocio a las revistas del corazón y son ellos mismos quienes dan sus propias exclusivas sin necesidad de “robados” de los fotógrafos.
Hace apenas unos días, el cantante puertorriqueño Ricky Martin presentaba a sus gemelos (nacidos gracias a un vientre de alquiler) en Twitter, al igual que hacía a comienzos de verano Lance Armstrong con su pequeño Max, y la mismísima Reina Rania de Jordania hablaba de lo “cool que es mi Rey” (fotografías en moto incluidas) durante sus vacaciones familiares en la Costa Azul.
Barack Obama “revolucionó” la Casa Blanca al negarse a quedarse sin su Blackberry (hasta entonces, los presidentes de EEUU no podían tener correspondencia ni línea particular durante su mandato por motivos de seguridad personal) y, como no podía ser de otra forma tratándose de un tecnófilo como él, también se ha sumado a la moda de Twitter y “postea” comentando tanto sus actividades políticas como familiares. Además, la Familia Real británica, una de las instituciones de más rancio abolengo del mundo, acaba de anunciar que mantendrá a sus “súbditos” al día de sus quehaceres a través de su perfil en esta red social.
En la lista de los más “twitt-activos” que al minuto controlan páginas como CelebrityTweet, Paris Hilton o Courtney Love.
Los fans, encantados
Poder estar al corriente de lo que hacen tus ídolos de (supuesta) primera mano (las malas lenguas dicen que muchos encargan este trabajo a sus asistentes) es un privilegio que hasta hace no mucho pocos podían aspirar. Saber cómo se ha levantado, qué tal ha dormido, con qué ha soñado, que va a comer, donde pasará la tarde o qué haría en tu lugar tu estrella favorita es el sueño hecho realidad de los seguidores de todo el mundo, que pueden controlar al minuto la vida de sus idolatrados famosos y mantener un feedback continuo con ellos.
Sin embargo, lo que para muchas celebrities es un entretenimiento divertido, para otros es una auténtica tortura… Hace pocos días Robert Pattinson, convertido en estrella juvenir por su papel de Edward Cullen en la saga “Crepúsculo”, aseguraba en una entrevista que “Twitter me ha arruinado la vida” pues no puede “dar un paso sin que un ejército de fan esté al corriente de qué voy a hacer en cada momento”. Además, el cantante Juanes dice haber recibido amenazas por medio de esta herramienta y asegura que teme por su vida.
Como siempre, la cara y la cruz de una misma moneda. Para gustos, los colores.