Era el estreno de Barack Obama en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca y nadie quiso perdérselo. Periodistas venidos de todas partes del mundo y actores de la talla de Glenn Close y Robert de Niro, se dejaron ver por una fiesta en la que el Presidente de los Estados Unidos derrochó simpatía y presumió de buen humor con un dicurso en el que se burló de George Bush, de los periodistas y hasta de él mismo.
Más de 2.000 invitados se congregaron el pasado sábado 9 de mayo en el Hotel Hiton de Washington durante la cena en honor de los corresponsales en la Casa Blanca, en la que, como no podía ser de otra forma, el protagonista absoluto fue el Presidente de los Estados unidos, Barack Obama. Durante su intervención, el anfitrión mostró sus dotes humorísticas, atreviendose a bromear sobre los miembros de su propio ejecutivo, los de la antigua administración e, incluso, sobre él mismo.
Además de centenares de periodistas, entre los invitados a la cena también figuraban numerosas estrellas del mundo del espectáculo como por ejemplo, los directores de cine Steven Spielberg y George Lucas, las actrices Glenn Close, Demi Moore y Brooke Shields, los actores Ashton Kutcher, Colin Firth y Kevin Bacon, o los músicos Sting y Stevie Wonder.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, creada en 1914, lleva desde 1920 celebrando esta tradicional cena en la que el Presidente de turno de los Estados Unidos se reúne con los periodistas para entablar buenas relaciones. A razón de 200 dólares por cubierto, esta ceremonia también sirve para recaudar dinero en favor de proyectos sociales y para la financiación de becas para futuros periodistas.