Yves Saint Lauren, Armani, Dolce & Gabbana, Lanvin, Óscar de la Renta, Dior, Versace y un selecto grupo de firmas de moda han sido las elegidas por las celebrities para resarcirse de la ausencia de brillo de estrellas de la pasada edición, cuando la huelga de guionistas redujo la tradicional y fastuosa gala a una simple rueda de prensa.
Para compensar, este año se ha sacado a pasear la artillería pesada del glamour y se ha derrochado elegancia, en unos casos, y exceso, en otros.
Los reyes de la noche, como no podía ser de otra forma, han sido los largos diseños de gala. Como si de sirenas se tratase, las estrellas del celuloide se han paseado por la alfombra roja encaramadas en tacones de vértigo, en los que las plataformas y los peep-toes han sido los protagonistas de diseños firmados por Jimmy Choo o nuestro Manolo Blanik.
Pero si una tendencia ha seducido con fuerza a las celebrities ha sido la de los diseños de inspiración clásica. Como reinventadas diosas del olimpo se han paseado hacia el auditorio del Beverly Hilton Hotel, Angelina Jolie, Julia Ormond, Kristin Scott Thomas, Miley Cyrus, Rachel Griffiths, Salma Hayek, Sandra Bullock o la mismísima Jennifer López.
Las gasas etereas, el satén, y los cortes muy vaporosos con escotes que dejan un hombro, o los dos, al aire han rivalizado en protagonismo con los diseños que dibujan la silueta de quien los luce.
Marcando curvas, que para algo las tienen, aparecieron Penélope Cruz, que no consiguió hacerse con el galardón al que optaba como Mejor Actriz Secundaria por "Vicky Cristina Barcelona", Megan Fox, Beyoncé (enfundada en un modelo tan exagerado como espectacular de Eliee Saab) y las dos Evas más deseadas del paraíso del celuloide, Mendes y Longoria.
Pero si una actriz brilló con luz propia, y no sólo por los éxitos cosechados en la gala, fue Kate Winslet. La elegancia con la que lució su sobrio Yves Saint Laurent negro con escote palabra de honor casi eclipsa lo exultante que estaba después de haber subido a recoger el Globo de Oro entregado por la Asociación de la Prensa Extanjera de Hollywood y que la reconocía como Mejor Actriz Dramática por su papel en "Revolutionary Road".
Y para gustos, los colores. Porque la paleta elegida por las celebrities ha sido de lo más variopinta. Atrás quedaron los tiempos en los que el negro pintaba en exclusiva la noche más glamourosa y, aunque nunca se irá del todo, lo cierto es que ha dejado paso a otros tonos mucho más variados: blancos, platas y tonos metalizados, dorados, tonos pastel, morados, rojos...
A pocas semanas de la gala de entrega de los Óscar, su antesala ha dejado el listón muy alto en cuanto a diseño se refiere. Habrá que ver con qué nos sorprenden las celebrities en la próxima ocasión. La cuenta atrás ha comenzado.