Celebrities

Los planes de Jennifer Garner y Ashton Kutcher para San Valentín

  • Se ha ganado a pulso su fama de bromista, gamberro y pelín payaso. Pero Ashton Kutcher, de 32 años, saluda con un apretón de manos, impecablemente trajeado y se sienta, muy formal, en un sofá junto a su compañera de reparto, Jennifer Garner. Fueron novios ¡¡en la ficción!! en la descerebrada comedia Colega, ¿dónde está mi coche?, hace ya 10 años. Y ahora vuelven a saltar chispas entre ellos en Historias de San Valentín. Hablaron con Mujer hoy del amor, las relaciones y, cómo no, del 14 de febrero.
  • Comentarios

hoymujer.com">hoymujer.es/">Mujer Hoy: San Valentín: o lo odias o te encanta. ¿De qué bando son?

Ashton Kutcher: Lo odio. Deberíamos celebrar el amor 364 días al año y que el 14 de febrero fuese el día del odio. Podrías mandar flores a ciertas personas con una nota: No me gustas.

Jennifer Garner: A mí me encanta, me gusta que me digan: Feliz San Valentín, cariño. Pero soy consciente de que es un gran negocio. Además, cuando llevas mucho tiempo en una relación hay muchos días para ponerse romántico.

Ashton Kutcher: Demi y yo ya estamos en ese punto en el que llegas al siguiente acuerdo: Nada de regalos este año. A cambio, arreglaremos el baño. Y luego, llega ella con un regalo estupendo y yo me quedo con cara de tonto y me siento fatal.

Mujer Hoy: O sea, que lo suyo no es el romanticismo...

J.G. No creas ni una palabra. Es un romántico empedernido.

A.K. Sí, confieso: empecé a prepararlo hace semanas. Pero San Valentín puede ser traicionero. El primero que vives con tu pareja es clave. Si exageras, pones el listón demasiado alto. Yo, como suelo tener cero expectativas, nunca me decepciono.

Mujer Hoy: ¿Algún recuerdo especialmente traumático?

A.K. A los nueve años estaba loco por una chica que se sentaba delante de mí en clase. Tenía un pelo precioso. En San Valentín teníamos que repartir tarjetas a toda la clase, era la regla. Yo le daba a ella los más obvios, como bésame. Nunca se enteró de nada. Creo que nos comunicábamos en distintas frecuencias.

J.G. No tengo sentido de la orientación y un novio me regaló una brújula. Yo le hice unos guantes. No los apreció mucho.

A.K. ¿En serio? ¿Cuántas horas te llevó hacerlos? Seguro que muchas más que comprar una brújula.

Mujer Hoy: Jennifer, ¿recibía muchas felicitaciones en el colegio?
 
J.G. No, más bien al contrario. Me costó mucho entender la dinámica entre chicos y chicas. Cuando era adolescente, carecía de toda vanidad, rayaba lo patológico. Luego te das cuenta de que sólo tienes que hacer un par de cosas para captar su atención. Fue un descubrimiento que me abrió los ojos.

A.K. ¿Tan simples somos? ¿Somos tan primitivos que sólo tienes que hacer un par de cosas para tenernos? ¿De verdad?

J.G. Sí. En mi caso, sólo tuve que dejar que mi pelo creciera y dejara el corte de marimacho que llevé durante años (risas).

Mujer Hoy: Cada uno de ustedes es la mitad de uno de los matrimonios más sólidos de Hollywood. ¿Cuál es su receta?

A.K. Conseguir al chico puede ser sencillo, pero mantener la energía e invertir en la relación cuesta más. Para mí, la clave no es cuánto quieres a una persona cuando la quieres, sino cuánto la quieres cuando la odias, si estás furioso porque no soportas lo que hace y, aun así, te gusta. Ésa es mi receta. El gran error de mis amigas es escuchar a sus novios. Los chicos hablan mucho, pero el 90% no siente lo que dice. Si hiciesen caso a los que ellos hacen y no a lo que dicen sabrían si las quieren.

J.G. Nosotros tenemos dos niñas muy pequeñas que necesitan atención constante. Es muy común, también les pasa a mis amigas, que de pronto os convirtáis en compañeros de trabajo. Por eso tienes que tratar de reencontrarte con tu pareja un ratito cada día. La relación es más dura, pero también mejor.

Mujer Hoy: ¿Qué es lo más romántico que han hecho por otra persona?

J.G. Para mí, romanticismo es que me traigan el desayuno a la cama o que, aunque él esté agotado por la noche y se quiera ir a dormir, haga el esfuerzo de quedarse un rato charlando.

A.K
. Cruzar medio mundo en avión para estar una hora, exactamente 60 minutos, con esa persona.

J.G. Eso suena mucho más romántico. ¿Lo hiciste tú o ella?

A.K. Ambas cosas. Esta profesión te permite ser muy romántico si quieres. Aunque el año pasado fracasé estrepitosamente. Habíamos decidido pasar San Valentín con Bruce (Willis) y Emma, su mujer, porque somos muy amigos. Intenté utilizar mis contactos para conseguir mesa en un restaurante, pero odio llamar y decir: Soy Ashton Kutcher. Así que decía (pone voz de mujer): Ésta es la oficina del señor Kutcher. No hubo forma. Terminamos apiñados en la barra de un bar.

J.G. El año pasado, yo había dado a luz cinco semanas antes y tenía las hormonas alteradas. Cuando llegamos al restaurante, nos miramos como diciendo: ¿Qué demonios hacemos aquí?

A.K. Lo mejor de nuestra profesión es la política de reservas... y los elementos de producción.

J.G. Sí, puedes lograr unos violinistas, si te hacen falta (risas).A.K. ¡O una orquesta sinfónica entera!


Ver imágenes del Preestreno de la película "Historias de San Valentin"

Publicidad
Publicidad
Publicidad