EFE
La cantante Britney Spears ha recuperado los servicios de Larry Rudolph, el representante que la lanzó al estrellato, después de que en 2007 rompiesen sus relaciones profesionales, informó hoy la revista People. Spears y Rudolph dejaron de trabajar juntos después de que la cantante entrase en un centro de rehabilitación. La artista culpó a su representante de empujarla a internarse para someterse a un tratamiento, lo que puso fin a una colaboración que catapultó a Spears a la fama. La artista estuvo ingresada durante el último año varias veces en centros hospitalarios y perdió la custodia de sus hijos. A pesar del enfrentamiento con Spears, Rudolph tuvo el apoyo de la familia de la cantante cuando le aconsejó que se sometiese a rehabilitación. El padre de la artista, Jamie Spears, aseguró que Rudolph "estaba haciendo lo que su madre, su padre y un equipo de profesionales expertos sabían que era necesario. Ella estaba fuera de control y Larry fue el escogido por el equipo para enviarle ese mensaje y salvarle la vida". El regreso de Spears con Rudolph es un síntoma de la recuperación de la artista, que pasó durante 2007 y principios de este año sus horas más bajas. La caída en picado de la considerada por la revista "Forbes" como la duodécima mujer más rica del mundo del espectáculo en EE.UU. comenzó hace un año cuando se rapó la cabeza y golpeó con un paraguas el coche de un fotógrafo. La cantante apareció en 2007 con una imagen totalmente desaliñada y en algunas ocasiones sin ropa interior. En otras, se la fotografió hasta vomitando en una de sus salidas nocturnas y siempre acompañada de las polémicas Paris Hilton, Nicole Ritchie y Lindsay Lohan. En febrero de 2007 entró en dos centros de desintoxicación que acabaron con su estancia en otro centro, el Promises, de Malibú (California). Aunque la primera aparición "rebelde" de la artista, ya por entonces ganadora de premios prestigiosos como los Grammy, se remonta a 2003 cuando en la entrega de los premios MTV cantó junto a sus compatriotas Christina Aguilera y Madonna la canción de esta última, "Like a Virgin". En aquella ocasión, Spears y Aguilera se dieron un beso en la boca con Madonna, lo que hizo que muchos empezaran a cambiar la imagen angelical que tenían de la cantante, que pasó a ser vista como atrevida, osada y rebelde. A principios de 2008, Spears perdió la custodia de sus hijos, y llegó a protagonizar escenas dramáticas en las que fue necesaria la presencia de la policía para retirar a los pequeños del lado de la cantante.