EFE
Un tribunal del Estado brasileño de Minas Gerais condenó hoy a un sacerdote a pagar una indemnización de 2.000 reales (cerca de ochocientos euros) por daños morales a una pareja a la que casó con tanta prisa que ni les dio la bendición final. La pareja declaró ante un Tribunal que el sacerdote realizó una ceremonia de quince minutos después de haberles acusado de llegar tarde a la iglesia, informó la agencia privada Estado. La boda tuvo lugar en octubre de 2005 y los entonces recién casados dijeron haber quedado tan traumatizados por el incidente que terminaron por cancelar la fiesta prevista para después de la ceremonia. Según el testimonio de los afectados, la boda estaba marcada para las 20.30 horas pero el sacerdote fue informado erróneamente por sus colaboradores de que la ceremonia sería media hora antes. Por este motivo, cuando el novio llegó al templo el cura estaba furioso y le amenazó con que no celebraría el enlace. La novia aseguró en su declaración que se enteró de lo que estaba pasando cuando estaba en la peluquería por lo que tuvo que salir corriendo hacia el templo sin ni siquiera terminar de peinarse y maquillarse. A su llegada, el religioso la tachó de inconsecuente e irresponsable y le dijo que celebraría la boda en cinco minutos, según la mujer, que alegó también que el cura se quitó los hábitos cuando todavía estaba en el altar y no dejó que los músicos contratados interpretasen la marcha nupcial. Por su parte, el sacerdote afirmó que la ceremonia estaba marcada para las 20.00 horas y que los novios llegaron tarde pero que, aún así, para compensar la falta de bendición final, le pedirá una por escrito al papa Benedicto XVI.