El II Encuentro-Paseo de Galgos y Podencos ha reunido hoy, en Logroño, a más cincuenta perros de raza galgo procedentes de toda España para reivindicar su derecho a la vida y protestar por "el alto nivel de maltrato, abandono y asesinato que sufre esta raza".
Según ha informado a EFE la coordinadora de la asociación Galgos 112 en La Rioja, Marta Santos, estos animales fueron maltratados y abandonados por sus antiguos dueños, gracias al trabajo de esta asociación, "disfrutan del cariño de un buen hogar".
Los perros, acompañados de sus dueños, han realizado varios paseos a lo largo de la calle Portales de Logroño, como forma de protestar contra "el alto nivel de abandono, tortura y asesinato que sufren estas razas, tradicionalmente utilizadas para la práctica de la caza y las carreras", ha explicado Santso..
Al paseo con los galgos y previa concentración en la plaza del Mercado también se han unido los perros de "Animales Rioja", asociación que trabaja para buscar "padres de adopción" a las mascotas abandonadas en la perrera municipal y evitar su sacrificio.
Los objetivos de este Encuentro -ha explicado Santos- son concienciar a la sociedad sobre la responsabilidad de tener un perro y erradicar el abandono; difundir la imagen del galgo, como un "perfecto animal de compañía" y concienciar sobre conveniencia de adoptar y exigir un cambio en las leyes que establezcan penas de cárcel para los maltratadores, como suceden en otros países europeos, ha explicado Santos.
Galgos 112 en La Rioja y "Animales Rioja" han instalado mesas informativas, en las que se ha informado de "la triste realidad que acecha a estos animales y de la importante labor que, sin ningún tipo de subvención" desarrollan ambas asociaciones.
Santos ha informado de que en España hay unos 120.000 galgos de caza y se estima que, anualmente, son abandonados unos 60.000 galgos, cifra que, según ha precisado, es "es sumamente relativa, ya que existen miles de animales sin censar".
Los animales sin registrar -ha precisado- son utilizados por las mafias que se dedican a criar y traficar con ellos para las carreras ilegales, y que son abandonados o asesinados cuando el cachorro no corre lo suficiente, o ya son demasiado mayores para su labor. EFE.