Alrededor de un millar de antifascistas se ha manifestado esta tarde por las calles de Madrid para protestar contra el fascismo y para reclamar unidad y organización frente a la crisis económica y el capitalismo. La marcha, convocada por la Coordinadora Antifascista de Madrid, ha discurrido de forma pacífica entre la Glorieta de Atocha y la Puerta del Sol, y estaba encabezada por una pancarta en la que podía leerse: "Madrid en lucha. Frente a la crisis capitalista, su arma: la represión y el fascismo. La nuestra: unidad y organización". "Ni una agresión sin respuesta", "Ningún ser humano es ilegal", "Madrid, obrero y antifascista", "La Cruz de los Caídos tiene que explotar" o "A por ellos, como en Paracuellos", han sido algunas de las consignas que se han podido escuchar a lo largo del recorrido. Ha habido también palabras de recuerdo para el joven antifascista Carlos Palomino, asesinado hace dos años en el metro de Madrid por otro joven, que hace un mes fue condenado a 26 años de cárcel como autor de esta muerte con la agravante de "discriminación ideológica". En un manifiesto leído al término de la protesta, la Coordinadora Antifascista ha criticado la Ley de Memoria Histórica, que considera "un camelo" para hacer olvidar a la sociedad que "los represores de ayer no han sido juzgados, mientras que miles de antifascistas asesinados durante la dictadura siguen desaparecidos". A juicio de esta organización, la transición "fue un fraude", porque supuso "pactar la renuncia a la lucha revolucionaria" y que "las principales reivindicaciones de fondo no se resolvieran" y sigan, a día de hoy, todavía pendientes. Un portavoz de la Coordinadora Antifascista ha enumerado entre esos problemas no resueltos el derecho a la autodeterminación, el imperialismo y "la opresión capitalista a la clase trabajadora". Sobre la crisis económica, ha achacado su origen a "la avaricia y ansía de explotación" capitalista, que han reventado "su propio sistema", aunque quienes "lo pagan" son "los de siempre: la clase trabajadora".