María Aguirre
La vida de Mette- Marit no ha sido un camino fácil. Nació el 19 de agosto de 1973 en un pequeño pueblo costero de Noruega, pero enseguida tuvo que trasladarse a Australia cuando sus padres se divorciaron y ella solo tenía 11 años. Quien la iba a decir que acabaría convertirse en la futura reina de Noruega.
Es la pequeña de 5 hermanos, y tras intentar labrarse un futuro, tuvo que dejar sus estudios para ponerse a trabajar de camarera cuando se quedó embarazada de su primer hijo Marius en 1997. Fue entonces cuando conoció al futuro heredero de la corona noruega, el príncipe Haakon, en un festival de rock. Entre ellos surgió el amor, hasta tal punto que el Príncipe dejó el Palacio por irse a vivir con Mette - Marit y el hijo de ésta a un discreto piso de Oslo. Enseguida se hizo pública la relación y tuvieron que hacer frente a numerosas críticas que venían de diferentes ámbitos.
Nunca antes un príncipe estuvo a punto de renunciar a la corona por amor, y mucho menos por una mujer sin sangre real y que además era madre soltera. Pero lo cierto es que Mette – Marit y Haakon hicieron oídos sordos a las críticas y contrajeron matrimonio en el año 2001 en la catedral de Oslo. Fruto de este matrimonio son Ingrid Alexandra y Severre, los dos hijos de la pareja que nacieron en 2003 y 2005 respectivamente.
En la actualidad, Mette – Marit además de cumplir con sus obligaciones como princesa, ha decidido retomar sus estudios en la facultad de artes y ciencias sociales de la universidad de Oslo, y sobretodo ha conseguido conquistar el corazón de los noruegos con su valentía y discreción.