Ingredientes:
- 200 g de frutos rojos congelados
- 1 tarrina de queso fresco tipo Burgos
- 100 g de dulce de membrillo
- 200 g de helado de avellana
- 1/2 l de agua
- 175 g de azúcar
- 2 cucharadas de vino tinto dulce
Preparación
En un cazo, pon el agua con el azúcar. Remueve con una cuchara cinco minutos y cuece seis más a fuego vivo.
Agrega los frutos rojos congelados, deja que se recupere el hervor y cuenta cinco minutos.
Apaga el fuego y vierte la sopa de frutos rojos en un recipiente apto para la congelación. Guárdala en el frigorífico hasta que se enfríe.
Una hora y media antes de consumirla, métela en el congelador. Corta en daditos el queso y el membrillo.
Distribuye la sopa semi congelada en cuatro cuencos de postre. En el centro, coloca daditos de queso y membrillo, y encima, helado de avellana.
Pulveriza con el vino, utilizando un envase con spray, especial para uso en cocina.
Necesitas: 1. Frambuesas La cuerva (2,28 euros). 2. Quesitos Kiri (1,20 euros). 3. Helado La lechera (2,95 euros).