Por María Zarzalejos
Ingredientes:
- Una baguette
- Un litro de leche y 3 huevos
- 100 g de orejones
- 4 cucharadas de piñones pelados
- 300 g de azúcar
- Una cucharada de canela en polvo
Preparación
Deja los orejones en remojo durante 24 horas.
Al día siguiente, corta el pan en rebanadas, tuéstalas ligeramente en un sartén y colócalas en una fuente.
Calienta la leche, añádele 175 g de azúcar y viértela sobre el pan. Espolvorea con un poco de canela molida.
Cuando la leche se haya enfriado, incorpora los huevos batidos. Ahueca el pan para que se empape bien.
Escurre los orejones y córtalos por la mitad.
Prepara un caramelo con el resto del azúcar y añade una cucharada sopera del agua de los orejones.
Vierte este caramelo en un molde redondo. Cuando esté frío, rellena con el pan mojado y con la leche y el huevo que haya escurrido.
Cubre el pan con los orejones partidos y los piñones.
Coloca el molde en un recipiente con agua y hornéalo a 180o C, hasta que cuaje.
Para preparar la tarta es conveniente tostar antes el pan porque así tiene un sabor más agradable. Eso sí, evita que las rebanadas se quemen para evitar que amarguen. Si lo deseas, puedes sustituir los orejones por melocotón en almíbar o por cualquier otra fruta fresca o en conserva, en función de la temporada. Esta tarta puede ser desayuno, postre o merienda