Rafael Godoy, miembro de la Asociación de Profesionales de Sexología
Todo lo que se plantea en la sexualidad como una obligación no es bueno.
El orgasmo simultáneo es una opción, no una obligación.
En las consultas, los profesionales vemos con frecuencia que la obsesión por desarrollar las relaciones sexuales siguiendo unos patrones de conducta, supuestamente ideales, llevan con frecuencia a la aparición de situaciones frustrantes y a problemas derivados de ellas.