Será una simple franja negra en la parte superior del torso, portada bajo prendas caladas o directamente bajo americanas informales y pantalones por debajo de las rodillas, con bolsillos de paracaidista, aparentes y arrugados, y botas de estilo militar.
La túnica transparente será ideal en este recorrido inverso al iniciado por Coco Chanel a principios del siglo pasado y consolidado por Yves Saint Laurent a partir de los años 60, cuando decidieron masculinizar la indumentaria femenina. De preferencia corta, la túnica terminará en el inicio de los muslos e irá a juego con calzoncillos o "shorts", según se quiera.
En general, los hombres de ’Julius’, en su feminización de la indumentaria masculina, no tendrán pelo en el pecho, aunque sí músculos, pero sin exageraciones, y lucirán melena más bien despeinada bajo gorros de cuero de aviador. En ocasiones, este accesorio característico de la colección de Tatsuko Horikawa, -fotógrafo, escultor y artista que aterrizó hace tan sólo tres años en el mundo de la moda -, podrá llevarse encima de la capucha de una chaqueta transparente y asimétrica, a veces larga, con efectos de volantes en los bajos, portada bajo otra más corta.
Abrigos cruzados en diagonal de espíritu guerrero, conjuntos asimétricos, arrugados, drapeados, con efectos de volantes, casi de cortinajes, pantalones cortos sobre pantalones más largos y cazadoras de cuero sobre chaquetas de punto, serán otros elementos típicamente "Julius" del verano que viene.