Ingredientes:
- 4 colas de langosta congeladas
- 50 g de gambas peladas
- 4 cucharadas de brandy
- Un vasito de vino blanco
- Una escalonia
- sal
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de aceite
- 2 cucharadas rasas de harina
- 1/2 l de caldo de pescado blanco (fumet)
- 2 onzas de chocolate fondant
- Una pizca de pimentón picante
- Una latita de huevas de mújol
Preparación
Descongela a temperatura ambiente las colas de langosta. A continuación, córtalas por la mitad y a lo largo. Pon en una sartén el aceite y caliéntalo. Ve echando las colas de langosta, sazonadas con sal, primero con la carne hacia abajo y manteniéndolas tres minutos. Dales la vuelta y hazlas también con el caparazón hacia abajo otros tres o cuatro minutos. Espera a que cambie de color y se ponga rojiza, pero sin que llegue a quemarse. Controla el fuego para evitarlo.
Ve colocando las colas de langosta en una fuente amplia. Cuando estén todas doradas, calienta el brandy, poniéndolo en una cazuelita. A continuación, retíralo del fuego, préndelo con una cerilla y viértelo sobre las colas de langosta poco a poco. Debes esperar a que se apague la llama. Después, saca la carne de las colas con mucho cuidado para no romperla y tampoco los caparazones, que deberán conservarse intactos. Corta el trozo de cada cola en cuatro o cinco rodajitas. Resérvalos.
Pon en una sartén la mantequilla y la escalonia muy picadita. Sazona con sal y saltéala durante unos minutos a fuego suave sin que se queme la mantequilla. A continuación, añade poco a poco la harina y remueve todo rápidamente. Vierte el vino blanco y el caldo de pescado. Remueve constantemente y mantenlo a fuego suave durante unos 15 minutos. Después, añade el pimentón picante, el chocolate rallado y las gambas. Deja que hierva todo cinco minutos más.
Coloca las cáscaras de las colas de langosta en una o dos fuentes, que quepan en el horno. Distribuye la salsa entre todos los caparazones. Pon encima de cada cola sus cuatro o cinco trozos correspondientes. A continuación, tapa todas las colas con papel de aluminio. Mételas al horno, que habrás precalentado a 180oC, durante diez minutos. Para servir, coloca dos medias colas sobre un plato con hojitas de lechuga en la base. Encima de cada trozo de langosta pon unas huevas de mújol.