Marisol Guisasola

Autor: Á. ROBLEDO
El desayuno es la comida más importante del día. Con éstos consejos los niños evitarán los ataques de hambre y crecerán sanos. Te damos las recetas más saludables para tus hijos.
Según algunos estudios, los niños que empiezan el día con un desayuno suficiente y equilibrado atienden mejor en clase, tienen mayor creatividad, son más hábiles a la hora de seleccionar información útil, sacan mejores notas y tienen menor riesgo de ansiedad e hiperactividad que los que se van al cole sin desayunar o con tan sólo una simple bebida.
Un buen desayuno evita los ataques de hambre durante el día y el organismo quema más eficazmente las calorías que se consumen por la mañana.
Un niño tiene más probabilidades de desayunar bien si sus padres lo hacen con él. Destierra la idea de que sólo los lácteos, la bollería y los cereales sirven. Restos de pizza, pollo, tortilla, pasta... son otras buenas opciones.
4 NUTRIENTES VITALES
1. Proteínas. Son los “ladrillos” de los que están hechos los huesos, la piel, los músculos... Las encuentras en huevos, carnes, pescados, lácteos, embutidos...
2. Fibra. Para un niño de cinco años se recomiendan 10 g al día. A los 10 años, el mínimo es de 15 g y, en la adolescencia, unos 20 g. Son ricos en fibra las frutas, los cereales y el pan integral.
3. Vitaminas/ minerales. Frutas y verduras, frutos secos, legumbres y cereales integrales son auténticos paquetes de vitaminas y minerales.
4. Grasas. Para niños de entre uno y tres años, se recomiendan dietas con un 40% de calorías procedentes de grasas. Un puñado de frutos secos o un chorrito de aceite de oliva virgen o de margarina en el pan son perfectos.