Ingredientes:
- 12 espárragos blancos frescos
- Uno o dos huevos
- Aceite de oliva
- Sal
Preparación
Primero debes limpiar muy bien los espárragos. A continuación, ponlos a cocer en agua no demasiado tiempo, hasta que los tallos estén tiernos. Después, escúrrelos y déjalos reposar sobre papel de cocina absorbente.
Seguidamente, separa la yema de la clara de un huevo. Pon en un cuenco la yema y agrega la clara batida a punto de nieve muy fuerte. Mézclalo todo bien.
Por último, pasa cada uno de los espárragos con cuidado por esta mezcla y fríelos en una sartén con abundante aceite caliente. Ten en cuenta que deben quedar dorados.